El
reconocimiento de que la articulación escuela
media-educación superior debe ser objeto de una
política pública nos estimula a diseñar
mecanismos que permitan alcanzar un diagnóstico
compartido y un plan de trabajo como resultado del aporte
y compromiso de los actores involucrados para garantizar
su eficaz instrumentación. En este sentido reviste
gran importancia recoger las experiencia realizadas
por las provincias y las universidades por sí
o a través de proyectos impulsados por el Ministerio de Educación,
y recuperar el espacio de los CPRES como ámbito
para lograr acuerdos y crear instancias de reflexión
y evaluación.
El propósito de
esta articulación no sólo arroja beneficios
a los estudiantes, también concurre a generar
un mecanismo que orienta a restituir la equidad social,
amplía los horizontes del sistema educativo sentando
los fundamentos para una educación a lo largo
de toda la vida y otorga consistencia a los derechos
del ciudadano en consonancia con una sociedad democrática
e inclusiva.
Revertir el deterioro
de la escuela pública, sobre todo del nivel secundario,
es un esfuerzo de largo aliento y que requiere del esfuerzo
conjunto de la sociedad. El Ministerio de Educación al impulsar la Ley
de Educación Nacional dio inicio a una etapa
en la que se propone una política de estado con
este objetivo. Pero nuestro país necesita, en
una estrategia de desarrollo y mejoramiento de la calidad
de vida de sus habitantes, muchas más personas
con más formación y en cuanto antes se
diseñen mecanismos que concurran a este objetivo,
más sólida será la base sobre la
que se instrumenten políticas posteriores.
Desde la Secretaría de Políticas Universitarias,
a través de la Secretaría Ejecutiva de
los CPRES, se propuso establecer acuerdos entre las
Jurisdicciones Provinciales y las Universidades sobre
las competencias que se requieren de un egresado de
escuela media para mejorar su rendimiento en los estudios
universitarios elegidos. La propuesta fue receptada
por todos los CPRES acordando que estos se constituirían
como espacios naturales de encuentro, diálogo
y producción entre las jurisdicciones y las instituciones
de educación superior para el tratamiento de
problemas vinculados a la articulación internivel
regional.
Los acuerdos entre las
Jurisdicciones Provinciales y las Universidades tienen
como punto de inicio la explicitación de los
perfiles de egreso de la educación secundaria
y perfiles de ingreso a la educación superior.
De este modo se podría construir un espacio de
acción conjunta que acompañe el tránsito
internivel de los estudiantes.
Los acuerdos alcanzados no deberán tener como
propósito determinar un umbral de acceso que
permita a las instituciones de educación superior
desentenderse de la problemática ni mucho menos
que las instituciones de educación superior se
coloquen como árbitros del currículo del
nivel medio. La constitución en los CPRES de
ámbitos de encuentro, reflexión y producción
sobre la temática, constituye una interfase operativa
para la resolución de un problema concreto que
incumbe a todos los actores de los niveles educativos
involucrados y supone el inicio de una tarea que se
continuará en el tiempo en la medida que requerirá
de evaluaciones y actualizaciones periódicas.
El acuerdo sobre competencias
tiene como ventaja que permite diseñar un proceso
de formación integral que reúne conocimientos,
habilidades, destrezas y actitudes propios de los modos
de producción en los diferentes campos disciplinares,
de las
formas que adquieren la producción y reproducción
de las instituciones de educación superior y
de los requerimientos sociales en sus distintos campos.
Implica reconocer que las instituciones de educación
superior requieren de sus alumnos otros aprendizajes
que los vinculados al conocimiento de las disciplinas,
tales como destrezas y estilos de pensamiento de las
culturas disciplinares, capacidades inherentes a la
situación de “ser alumno universitario”
y a las del desarrollo de una personalidad autónoma
y crítica para el desempeño social.
Como complemento
de esta iniciativa se contempla el diseño, en
una segunda etapa, de cursos preuniversitarios destinados
a alumnos de último año del nivel medio
y a egresados de este nivel. Los cursos, diseñados
en cada CPRES, tendrán un carácter remedial
y voluntario; estarán definidos por áreas
de carreras afines y serán adaptados a características
regionales. Servirán durante una etapa de transición
y serán un instrumento para hacer efectiva la
igualdad de oportunidades, incluso en el marco de los
sistemas de acceso directo a la educación superior.
En la medida en que se avance en la consolidación
de las políticas de articulación entre
el nivel medio y la universidad los cursos podrán
discontinuarse.
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