Objetivos
del Programa
En el marco
del concepto de sociedad del conocimiento, ya
nadie pone en duda que la universidad cumple - y debe
cumplir mejor - un rol central y privilegiado en la
generación de las condiciones que permitan un desarrollo
económico sostenido, un escenario de mayor equidad distributiva
y el fortalecimiento de las instituciones y valores
democráticos. En este contexto, la calidad de la educación
superior adquiere una importancia relevante, ya que
se ha convertido en una demanda de la sociedad argentina
hacia la universidad pública y que se perfila como imprescindible
para llevar adelante las tareas de recomposición económica
y social que el país necesita.
¿Qué significa o implica una universidad de calidad?
La calidad es un atributo que sólo puede comprenderse
en términos relativos en la medida que se encuentra
asociada a valores y significaciones socialmente construidas
en diversos contextos nacionales e históricos y a través
de distintos ideales paradigmáticos. Calidad universitaria
es, ante todo, un concepto complejo y multidimensional
que no puede desprenderse de su relación con los objetivos
y actores del sistema universitario.
Desde el punto de vista de la SPU, teniendo en cuenta
la multiplicidad de significados que se asocian al concepto
de calidad, nos interesa focalizar la atención en tres
elementos. En primer lugar, aquello que se refiere fundamentalmente
a la calidad como búsqueda de la excelencia en tres
dimensiones: a. los procesos de formación de profesionales,
académicos y científicos, b. las condiciones institucionales
que sostienen a la universidad pública en el marco de
su autonomía, responsabilidad social, pluralismo ideológico
y respeto por los valores democráticos y c. las dinámicas
de integración y articulación del sistema educativo
entre niveles e instituciones.
La calidad como búsqueda de excelencia implica, en el
marco de una visión integradora, el análisis de la función
social de la universidad, sus misiones y sus aspectos
estructurales. En segundo lugar, y en íntima vinculación,
se encuentra también la noción de pertinencia, que articula
la calidad con las expectativas colectivas, producto
tanto de las necesidades sociales como de los requerimientos
de un país en términos de su desarrollo. Por último,
la idea de calidad universitaria es indisociable de
los mecanismos que se despliegan para su evaluación
así como de los estándares a partir de los cuales se
abren juicios sobre ella.
La consolidación de las políticas de evaluación de la
calidad, iniciadas en el país hace ya casi una década,
han generado hacia el Estado una nueva demanda producto
de la necesidad de movilizar capacidades institucionales
de las propias universidades para trabajar en la solución
de los problemas detectados. Para ello, hacen falta
políticas activas que actúen como complemento de la
evaluación de calidad y sean convergentes en el apoyo
a las instituciones para la implementación de proyectos
de cambio y reforma en el marco de la función social
que cada universidad cumple en su contexto regional.
Es precisamente a partir del reconocimiento de la complejidad
que asume el tema de la calidad y de los nuevos requerimientos
que introduce la continuidad de los procesos de su evaluación,
que el Estado toma y asume una posición sobre esta cuestión
a través de la definición e implementación de una política
de calidad para las universidades. Priorizar el mejoramiento
de la calidad universitaria como política, implica para
el Estado la responsabilidad de llevar adelante acciones
de largo plazo asumiendo mayores compromisos tanto de
orden político-institucional como financiero.
De este modo, la política de la SPU de mejoramiento
de la calidad a través del Programa de Calidad Universitaria,
procura constituirse en una acción integral y sostenida
en el tiempo que dé consistencia, coherencia y continuidad
al conjunto de las políticas universitarias, representando
y respetando la voluntad y diversidad de los actores
del sistema universitario, con el fin último de dar
respuesta a las distintas demandas que la sociedad expresa
sobre la educación superior argentina.
Objetivos del Programa de Calidad Universitaria
Los objetivos principales del Programa de Calidad
Universitaria son:
- Promover
y mejorar la calidad de los procesos de enseñanza/aprendizaje
y sus resultados, para la formación de recursos humanos
de alta calidad, tanto profesionales como científicos.
- Promover y mejorar la calidad de los procesos de
producción y transferencia de conocimientos, contribuyendo
a la consolidación de un sistema nacional de innovación.
- Promover y mejorar la calidad del sistema en sus
grados de su articulación e integración con relación
a las demandas y necesidades de la sociedad, y en
función de la pertinencia y equidad que debe asumir
la universidad en razón de su rol (función) social.
- Promover y mejorar la calidad institucional, fortaleciendo
las capacidades y mecanismos de gestión de las universidades
sobre sus distintos procesos.
El Programa de Calidad Universitaria y el FONDO UNIVERSITARIO
PARA EL DESARROLLO NACIONAL Y REGIONAL (FUNDAR)
El Programa de Calidad Universitaria se inserta
además en un marco de reformulación de las relaciones
entre el Estado y las universidades. A través de ciertos
instrumentos de política, se procura desarrollar acciones
que otorguen racionalidad y previsibilidad a esta relación,
con perspectivas de mediano y largo plazo, priorizando
la generación de consensos y apoyando las propuestas
que las universidades formulen, desde el ejercicio de
su autonomía, para alcanzar las metas que el cumplimiento
de su función social les impone.
El nuevo escenario social, económico y político con
el que el país ingresó al siglo XXI, introduce además
la necesidad de atender la interpelación que la sociedad
realiza sobre la asignación de fondos públicos. Ante
ello, se impone la tarea, el desafío y la responsabilidad
de diseñar y desplegar mecanismos que permitan una distribución
más racional de fondos, basada en criterios de equidad,
eficiencia y calidad, poniendo especial atención a las
complejidades y especificidades que presentan cada una
de las organizaciones que componen el sistema universitario.
En este contexto, la SPU ha introducido importantes
avances con el inicio de un nuevo sistema de asignación
de recursos que distribuye fondos incrementales en diferentes
líneas de financiamiento. En esa línea, se asignaron
recursos para el funcionamiento de las universidades
mediante la aplicación de criterios objetivos, como
así también con destinos específicos para financiar
proyectos de desarrollo institucional. Finalmente, se
ha creado en el ámbito de la SPU el Programa FONDO UNIVERSITARIO
PARA EL DESARROLLO NACIONAL Y REGIONAL (FUNDAR) [descargar
resolución 260/05], con la misión principal de promover
y fomentar acciones universitarias para el desarrollo
nacional y regional tendientes a la mejora de la calidad
y pertinencia de las Universidades Nacionales que constituye
el marco en el cual se desarrollan los proyectos del
Programa de Calidad. |