Studying in Argentina

Breve reseña sistema educativo de la República Argentina

La nueva agenda educativa, construida a partir de los movimientos de reforma de los sistemas educativos desde mediados de la década del '80, ha puesto entre las preocupaciones de los estados nacionales el tema de la descentralización educativa. Por su parte, diferentes experiencias nacionales pusieron en marcha procesos de descentralización de sus sistemas educativos sobre la base de una matriz sociopolítica centralizada y estadocéntrica como la que caracteriza a la mayoría de las sociedades latinoamericanas.

En cada caso, sin embargo, estas experiencias descentralizadoras se vieron atravesadas por las tendencias históricas y culturales, por la posición de los distintos actores educativos en el proceso de toma de decisiones, y por las propias características estructurales de los sistemas educativos sobre los que se actuó.

1. El sistema educativo argentino.

La reforma de la educación nacional se inicia en 1992 con la descentralización definitiva del sistema y se instituye legalmente con la Ley Federal de Educación dictada en 1993 (http://www.me.gov.ar/leyfederal) que contiene el programa reformista.

El rasgo que caracteriza este momento histórico y que condiciona fuertemente las políticas sectoriales de todos los ámbitos del hacer social es el agotamiento y posterior abandono del modelo de acumulación keynesiano que depositaba en el Estado Nacional y en su acción política la función de arbitrar en la distribución de los recursos y orientar el proceso económico y su reemplazo por un modelo en el que prima la lógica del mercado.

Como consecuencia de este cambio se genera una colosal reestructuración que polariza la estructura social, revierte la dinámica de ascenso en favor de un movimiento descendente que afecta fundamentalmente a las clases medias y se constituye una masa de población marginal hasta ese momento ajena a la realidad nacional. Por supuesto la contracara es la acumulación de la riqueza, la trasnacionalización de la economía y el desarrollo de un circuito ultra moderno destinado a satisfacer las necesidades de consumo de los sectores enriquecidos.

El segundo elemento contextual que es necesario considerar es el de la globalización y la exigencia, tanto para los mercados como para los individuos, de ser competitivos para poder participar del intercambio de bienes y servicios. En el caso de los mercados nacionales esto se traduce en generar condiciones de competitividad que pasan por aumentar la productividad de sus economías, bajando costos, mejorando el perfil educativo de su población económicamente activa (PEA), construyendo garantías legales, etc. En el caso de los individuos se trata fundamentalmente de obtener y desarrollar el capital social y cultural que le permita competir en el mercado de empleo formal.

En este contexto en 1992 a través de la ley de presupuesto se transfiere a las jurisdicciones la responsabilidad por la gestión, administración y financiamiento de las escuelas medias y las instituciones superiores no universitarias que aún dependían de la Nación.

Al año siguiente se dicta la Ley Federal de Educación que retoma el viejo propósito de cambiar la estructura del sistema adoptando, en este caso, el formato de la reforma española de los 70. Se crea la Educación General Básica (EGB) dividida a su vez en tres ciclos, el último de los cuales incorpora dos años de la antigua educación secundaria. Se extiende así la obligatoriedad a 10 años de escolaridad incluido un año de preescolar y nueve de educación básica. Los últimos tres años de la antigua escuela media se transforman en un ciclo polimodal no obligatorio con cinco orientaciones diferenciadas. Esta modificación estructural del sistema educativo procuraba una adecuación a los requerimientos globales de esta época, a la vez que operaba en un contexto de profundas transformaciones de la Argentina, que se alejaba fuertemente del modelo consolidado hacia mediados del siglo XX.


2. Estructura y organización institucional

Como ya fue señalado, la Ley Federal de Educación Nº 24.195 promulgada en 1993 e implementada a partir de 1996, establece una escolaridad obligatoria de 10 años que se extiende desde el último año del Nivel Inicial al noveno año de la Educación General Básica (EGB), con la siguiente estructura educativa:

  • Los servicios educativos formales compuestos por la estructura básica de la educación que abarca los niveles Inicial, EGB, Polimodal y el Nivel Superior no Universitario y Universitario que atiende a la población que reúne las condiciones de edad y de promoción necesarias para recorrer su organización curricular.
     
  • Los Regímenes Especiales tienen por finalidad atender las necesidades no contempladas por la estructura educativa básica y son Educación Especial, Educación de Adultos, Educación Artística.
     
  • Una oferta de servicios complementarios denominados Estimulación Temprana, Jardín Maternal, Talleres Especiales, Alfabetización de Adultos, Formación Profesional y especialidades de Educación Artística.

A diez años de sancionada la Ley se observa un período de transición en el cual coexisten en muchas provincias, la nueva estructura con la estructura tradicional.

En el siguiente cuadro se relacionan los componentes de ambas estructuras y sus correspondientes tramos de obligatoriedad. Asimismo, para facilitar comparaciones entre países, se incluye su denominación según la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación de la UNESCO.

 

 
 

 

 
 
 
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