Restauración

Desgarros
Lagunas o mermas
Alteraciones de la superficie de la obra
Daños intencionales
Carcoma de la madera


Desgarro o rotura del soporte

Los desgarros se pueden producir por envejecimiento de la tela, por accidentes o manipulaciones inadecuadas. Si ocurren, en primer lugar se corrigen las deformaciones colindantes a la rotura y luego se adhieren los bordes, ambas intervenciones pueden realizarse "planchando" la zona por medio de veladuras parciales (pegadas con polímeros sintéticos), los bordes se pueden "soldar" por cosido o se pueden adherir parches en el reverso de la tela si la rotura es mayor.

Cuando los desgarros o roturas del soporte son tantos que la tela ya no cumple con su función de soporte, o cuando no existe fijación generalizada de la capa pictórica al soporte (tela) ni cohesión de la capa pictórica en sí misma (capa pictórica pulverulenta) se realiza un reentelado.

En el reentelado se aplica una tela nueva a la original por el reverso de la obra con adhesivos, calor y peso, previamente ambas telas tienen que estar preparadas en forma adecuada según la técnica de reentelado a seguir. La misma le devuelve a la obra solidez, consistencia y estabilidad. Es una intervención delicada e importante, y, como todo en restauración, hay que hacerla cuando es absolutamente necesario.

Lacámera, Fortunato, Estudio, circa 1929/1930, óleo sobre tela, 60 x 50 cm.
(Anverso y reverso).

Este cuadro sufrió un desgarro por una manipulación inadecuada.


Desgarro

Bordes adheridos


Estuco de yeso

Obra restaurada




Desgarro

Estuco de yeso

Obra restaurada


Sívori, Eduardo, Paisaje, circa 1900, óleo s/tela, 38 x 56 cm.

Caundo los desgarros o roturas del soporte son tantos que la tela ya no cumple con su función de soporte, se tiene que realizar un reentelado.


Desgarro

Obra restaurada