|
|
|
Una ley que nos exprese a todos
La llegada de este número de El Monitor probablemente
coincidirá con el arribo del anteproyecto de Ley de
Educación, que vuelve a las escuelas para que los docentes
y los diferentes actores de la comunidad educativa
propongan ajustes y mejoras.
El anteproyecto de ley que presentamos recupera aquellos
elementos comunes que más de 4 millones de participantes
nos hicieron llegar a través de los distintos canales
abiertos para el debate. En los últimos meses se trabajó intensamente
para incorporar los aportes de más de 750.000
docentes -que representan a las 44.000 escuelas que componen
el sistema educativo nacional-, cientos de miles de
padres y madres, más de 700 organizaciones de la sociedad
civil; sindicatos docentes y no docentes, académicos, intelectuales,
dirigentes gremiales, empresarios y representantes
de movimientos y organizaciones populares. Los aportes
recibidos están disponibles y pueden ser consultados en
el portal educativo (www.educ.ar).
La respuesta que obtuvo la convocatoria -a pesar del
ajustado tiempo disponible- expresa el profundo compromiso
de nuestra sociedad con la cuestión educativa y el
anhelo de recuperar para la educación argentina los niveles
de calidad que han sido una de nuestras tradiciones más
preciadas.
El anteproyecto que presentamos introduce cambios de
gran importancia para nuestra tarea como educadores: amplía
las responsabilidades del Estado -y en particular del
Estado Nacional- y ratifica su obligación como garante del
derecho a la educación integral, permanente y de calidad
para todos los habitantes de la Nación. La educación será
considerada bien público y no se admitirá ninguna forma
de mercantilización, a fin de asegurar las condiciones para
el ejercicio pleno de los derechos y obligaciones de los diferentes
actores de la comunidad educativa.
Este anteproyecto de ley se articula con las leyes de
Financiamiento Educativo y de Formación Técnica y
Profesional, anteriormente sancionadas, y garantiza un
marco adecuado para su plena vigencia. Asimismo, representa
un avance crucial para la homogeneización del sistema,
ya que propone ir avanzando desde el mosaico de los 50
subsistemas que rigen en la actualidad hacia dos estructuras
básicas: un formato con seis años de primaria y cinco de
secundaria; y otro, con seis años para cada ciclo. Esta cuestión
se complementa con la universalización del nivel inicial
y la extensión de la obligatoriedad de 10 a 13 años.
Otro punto importante son las innovaciones propuestas
en lo que hace a la jerarquización profesional, a la formación
y a la carrera de los docentes; y a la institucionalización
de la figura del tutor y coordinador de curso para garantizar
la orientación y el apoyo de los jóvenes en la
escuela media. Se prevé, además, la creación de seis consejos
consultivos, que serán canales para la participación sistemática
de los diferentes sectores sociales en el gobierno
del sistema educativo.
En este número de la revista, debatimos desde diversos
abordajes acerca de lo que significa afirmar que la escuela
es de todos. También en este aspecto el anteproyecto propone
un horizonte de inclusión e integración de directivos,
docentes, padres, madres y/o tutores, alumnos/as, ex alumnos/
as, personal administrativo y auxiliar de la docencia y
profesionales de los equipos de apoyo que garantizan el carácter
integral de la educación. Todos conforman una comunidad
de trabajo democrática y participativa.
Quisiera añadir que la escuela de todos y para todos -
aquella que garantiza a todos la inclusión y una formación
de calidad, aquella que transmite los valores y las actitudes
que les permitirán a niños y jóvenes ejercer una ciudadanía
responsable y desarrollar un proyecto de vida pleno- merece
ser regida por una legislación que interprete cabalmente
los sueños y las aspiraciones de toda la sociedad. El aporte
que ustedes realicen en esta segunda etapa del debate es
fundamental para que el proyecto que llegará este año al
Congreso Nacional sea, efectivamente, la ley que expresa
nuestra mirada común acerca del modelo de país y de educación
que queremos para el futuro.
Lic. Daniel Filmus
Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología
|