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Comunicación cuerpo a cuerpo

Soy docente desde hace 26 años y, además,madre de un joven sordo que finalizó sus estudios en Polimodal con su esfuerzo y con el de quienes decidimos acompañarlo. Al leer la entrevista a Silvana de Simone en el número 5, sentí la necesidad de establecer una comunicación con ella, entendiendo lo que habrá sido su lucha por llegar a estar hoy en un aula.

Es real que en el mundo las escuelas de sordos tienen docentes sordos y aquí eso parece ser un sueño imposible, ya que aún estamos discutiendo el tema de la necesidad de la lengua de señas, porque desconocemos que es una lengua -la de la comunidad sorda- y esto posibilita, aparte de la comunicación, el acceso a la información, a la cultura, a las leyes y al conocimiento.

Además, les envío felicitaciones por la revista y les pido que no dejen de difundir estos temas que todavía hoy dan temor por desconocimiento.

También sería oportuno que en el Ministerio se comenzara a pensar en abrir espacios y carreras que permitan a las personas sordas trabajar en tareas acordes con sus capacidades. Que tengan la oportunidad de acceder y elegir, y no de conformarse.

Silvia Ariana Pirillo
Bahía Blanca
silpirillo@yahoo.com.ar

Cuidemos nuestro idioma

Ha llegado a mis manos el Nº 5. Ante todo, debo decirles que su contenido me atrapó. Sin título oficial, trabajé muchos años (desde los 13 hasta los 60 años) como profesor particular en las materias: Física, Química y Matemáticas; más por vocación que por necesidad monetaria.

Y sí, como bien dice en su artículo Adriana Puiggrós, la escuela hoy es mucho más que atinar a corregir faltas. No por eso debe descuidarse nuestro idioma, uno de los mejores si lo comparamos con la pobreza de sinónimos de otros; o su función de simples ayudamemorias de algunas lenguas que exigen que se deletreen sus palabras (spell it, please) para entender lo que se quiere decir.

Las transnacionales fabricantes de computadoras y teléfonos celulares presionan por modificar nuestro idioma; piden la supresión de la eñe y de las tildes. Los mensajes de texto de nuestros chicos no los incluyen, y con sorpresa he escuchado a maestras decir que las mayúsculas no deben llevar tilde. La obligación del acento ortográfico en las mayúsculas se indica en las normas 3.1.1 y 4.10 de la última Ortografía de la Real Academia, consensuada con las veintiuna academias de los restantes países que hablan el castellano o español, entre las que está la Academia Argentina de Letras. Allí dice: "La Academia nunca ha establecido una norma en contrario", como evidente respuesta a rumores inexactos e interesados que cada tanto circulan.

Y este es el motivo de esta nota: instar, a quienes forman a nuestros futuros hombres y mujeres, al cuidado y la defensa de nuestro hermoso y rico idioma.

Leo Rambaut
Escritor, psicólogo social y asesor científico.
LeoRambaut@hotmail.com

Canje de armas

Una reunión de padres y docentes con los promotores de lo que, un mes después, constituiría el "Plan canje de armas por mejores condiciones de vida" de Mendoza. La finalidad del encuentro -presidido por la vicedirectora de un colegio público- era conocer el canje de juguetes bélicos. Los niños deberían entregar pistolas y escopetas plásticas, muñequitos japoneses, soldados y hasta dibujos que incitaran a la violencia y, a cambio, recibirían golosinas, plantas y libros; como una manera, según los funcionarios presentes,"de que nuestros hijos construyan una cultura de paz y convivencia".

Fue, tal vez, la reunión más grande y exitosa. Se trataba de un pueblo chico y alejado de la capital de la provincia. Por eso sorprendió que todos los padres plantearan la necesidad de discutir qué hacer con las escopetas de aire comprimido. Casi todos los niños del pueblo tenían una, obsequiada en cumpleaños por sus padres, tíos o padrinos; o bien por Papá Noel o los Reyes Magos.

Esta es una historia real. Viajamos 300 kilómetros con el solo objetivo de charlar con los padres de una escuela. Queríamos explicarles la idea del canje de armas. Pero también queríamos sondear en "vivo y en directo" las opiniones, caras, reacciones y propuestas de la gente. Lo hicimos y regresamos el mismo día.

Cinco años después, con un plan exitoso y un gran debate vigente aún en torno al peligro de tener armas en el hogar, en Mendoza disminuyeron los accidentes y muertes con armas de fuego. También cayeron los delitos cometidos por menores armados. Ahora es la hora del país. Porque tener un arma es tener un problema.

Gabriel Conte
Presidente Asociación Civil Espacios
Mendoza
gconte@desarme.org

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