Luis Felipe Noé, artista plástico
"Los mejores críticos de arte son los chicos"


De manera paradójica, en la sociedad contemporánea proliferan las imágenes pero falta una visión integral del mundo, reflexiona Luis Felipe Noé, uno de los más grandes artistas argentinos. El pintor reivindica el carácter innovador del collage, y revaloriza el trabajo de las maestras para enseñar a chicos y chicas a ver y a jugar con las imágenes. Pero, a la vez, advierte que los prejuicios de los mayores sobre "lo correcto" pueden "destrozar la capacidad creativa de un chico".

Encasillar al artista Luis Felipe Noé -pintor, escritor, teórico, ex periodista- iría en contra de su forma de ver la vida. "Cuando pienso en el mundo, pinto; cuando pienso en la pintura, escribo", dice él, que disfruta de las paradojas.

En la década del 60, fue uno de los fundadores del grupo Otra Figuración, junto con Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega: cuatro convencidos de que había que "superar la idiotez que era dividir la pintura entre abstractos y figurativos".

En su libro de teoría pictórica, Antiestética, de 1965, reivindica el caos como valor. Cuando se aplica la grilla racional, a todo lo que queda fuera de esa grilla lo llamamos caos o, mágicamente, misterio. Pero en realidad, si algo queda fuera, quiere decir que la grilla es chica, por eso pienso: ¿por qué usarla todo el tiempo, por qué aplicar permanentemente la grilla racional? Creo que si entendiéramos como sistema eso que se rechaza -el caos- comprenderíamos una cantidad de cosas. Hay demasiados hilos sueltos que se cree que no pertenecen al tejido del orden y se los deja al costado, así, la realidad se escapa siempre.

Todo desborda alrededor de esta charla en su casa-taller: sus cuadros enormes, que chillan colores; su conversación, plagada de citas y conocimiento. Imposible no compartir, entonces, su convicción de que una pintura es mucho más que un pomo y un pincel.

 
-¿Qué es la "pintura sin pintura"?

-La pintura es el único arte que se define por su procedimiento y no por su esencia. Si uno busca en el diccionario la palabra música dice algo así como "el arte de combinar los sonidos", mientras que literatura es "el arte de combinar las palabras". Ahí aparecen dos elementos esenciales: sonidos y palabras. En cambio, si uno busca pintura, dice: "el arte de pintar"; es como un perro que se muerde la cola: un disparate. Unos están definidos por lo esencial y la otra por su función. Los que están atados a un procedimiento creen q ue lo esencial en la pintura es agarrar un pincel con un pomo. Sin embargo, he visto en Italia algunos mosaicos romanos con unidades microscópicas de color que conforman una imagen realista. Si eso no es pintura, yo no sé qué es pintura. Los vitrales góticos son pintura; los mosaicos bizantinos también. La pintura es un cuadro de relaciones, una interrelación de elementos que propone la imagen.

Eso lo habían pescado muy bien los románticos cuando decían que lo clásico era la escultura y lo moderno la pintura y, si querían ser más explícitos, decían: "una pintura en claroscuro". Con el claroscuro significaban que la imagen no estaba tan solo en la representación de las personas, sino en la tensión interna de lo que se mostraba.


Organicé la exposición colectiva "Pintura sin pintura" -en el Centro Cultural de España, a fines del año pasado- justamente porque creo que la pintura es el arte de la imagen, más allá del medio que se utilice: el grabado, la pintura, el arte digital.

La fotografía, cuando supera el mero registro, es para mí una forma de hacer pintura. Si el color está trabajado, si está trabajando el claroscuro, si uno propone una imagen... Eso es pintura. En los concursos suele haber discusiones realmente bizantinas. Hay obras que van, como pelota tonta, del jurado de dibujo al de pintura y viceversa. Si el trazo es finito, es dibujo; si es grueso, es pintura; si es negro y blanco, es dibujo; si tiene rojo ya empieza a ser pintura.
Es ridículo.

-¿Esto está ligado a cómo se enseña el arte?

-La enseñanza de la pintura se ha atado demasiado al concepto de enseñar un procedimiento para lograr una imagen: un procedimiento, cuando en realidad, hay muchos. Si una persona hace tapices, no se lo considera pintura, s ino un arte menor. En cambio, si el trabajo es con un pincelito, es arte mayor. El filósofo Ludwig Wittgenstein se preguntaba cómo se podía representar el mundo. Empleaba una palabra, bild, que para mí es fabulosa porque quiere decir, simultáneamente, pintura, imagen y cuadro. Él toma esa palabra para hablar de la representación lógica del mundo.

- ¿Por qué es importante ampliar el concepto de pintura?

- Porque ahora se habla de "la muerte de la pintura", del "arte posthistórico" y otras estupideces, que no concentran el problema donde el problema está. En un mundo como el actual es muy difícil asumir la imagen porque estamos invadidos de imágenes. Es una paradoja: en un mundo donde todo es imagen, falta una imago mundi, es decir, una forma de ver el mundo. Hoy por hoy, ¿cuál es la imago mundi, la proposición del hombre frente al mundo? En este momento, se habla mucho de arte conceptual pero es difícil percibir cuál es el concepto de la imagen. Yo siento que en este momento todos -hasta los filósofos- hablan de detalles, de las pequeñas cosas, pero no hay visión del mundo.

-¿Cuándo se perdió la imago mundi?

- Hay una crisis muy grande de la imagen, desde los años 60, 65. El pop art, que se proponía pensar el universo de los objetos contemporáneos, es la última proposición artística institucionalizada de imago mundi. Luego, se vació el concepto de imagen.

Entretanto, la publicidad, la televisión, el amplio uso de la fotografía, la tecnología, invadió todo y se perdió el concepto del quehacer del artista, en el sentido de proponer una imagen. Casi todos están repitiendo mecanismos de las vanguardias anteriores a los 60: un poquito de aquí, un poquito de allá. Primero se analiza un aspecto, después se analiza otro aspecto. Lo que yo llamo el método del striptease: señalar como importante la prenda que te vas a quitar -me la saco, no me la saco- y luego tirarla a un costado. En este momento, el striptease terminó, todas las ropas están tiradas en el piso y la pintura está desnuda.

Los viajes de Colón

En 1992, cuando se conmemoraron 500 años de la Conquista de América, Luis Felipe Noé publicó A Oriente por Occidente, un bello libro de edición limitada que se vale de la cartografía y de textos antiguos para dar una interesante mirada sobre los viajes de Colón. El artista ilustra, en cada una de las páginas, las paradojas de este supuesto descubrimiento: Al este por el oeste, al levante por el poniente, a la verdad por el error, a la justa medida por la exageración, al Santo Sepulcro por el oro, al encuentro por el desencuentro, al origen de América por la destrucción del originario, al orden por el caos, a la evangelización por la esclavitud, a la independencia por la lealtad al Rey, a la unidad por la división, al principio por el fin.

La obra, numerada, fue editada en Colombia y pocos lectores tuvieron acceso a ella en la Argentina. El volumen número 247 fue donado por Noé a la Biblioteca del Maestro.



-¿ Por qué, para usted, el collage es una de las grandes revoluciones del arte del siglo XX?

-Porque frente a la idea de que la imagen se conseguía con líneas y colores en un espacio, el collage agrega la idea de que también se hacen imágenes con otras imágenes. Cambia la idea de procedimiento, de cómo se construye la imagen, y también del concepto mismo de la cosa. Marcel Duchamp, por ejemplo, agarra un urinario, lo da vuelta y lo muestra como una fuente. Estéticamente, en el sentido de las formas, es una obra perfecta. Trasladó el urinario desde un espacio a otro; lo recortó del baño y lo pegó en una galería: eso es un collage. ¿Y qué es el arte digital sino un collage? Apollinaire ya decía, en tiempos de los cubistas, que la pintura puede hacerse con cualquier cosa "con pipas, con estampillas de correo, con naipes, con candelabros, con trozos de hule, con periódicos, con materia fecal, con sangre".

- ¿Es la misma técnica de collage de las actividades prácticas de la escuela?

- Las maestras jardineras, cuando tienen una buena preparación, son grandes profesoras de arte. Enseñan a los chicos una cantidad de procedimientos que más de un pintor quisiera saber. Les enseñan a ver, a jugar con la imagen.
Los mejores críticos de arte que hay son los chicos, porque no vienen con preconceptos. Un chico nunca te va a preguntar: ¿y esto qué representa? La persona grande tiene prejuicios que el chico aún no elaboró: que el urinario debe estar en el baño, por ejemplo. Conozco muchas maestras que son excelentes para suscitar el trabajo de los chicos, porque no tienen el prejuicio de que hay que dibujar muy bien. Es importante saber dibujar muy bien, ¿pero para qué? Para competir con la fotografía. Pero hay muchas otras posibilidades de ser de la pintura. No es necesario tener una gran facilidad para el dibujo. Grandes artistas me han dicho que no saben dibujar. Un monigote, si tiene buena línea, es un dibujo; mientras que hay trabajos muy bien hechos desde el punto de vista representativo pero que son un monstruo de dibujo, porque están sucios, porque no tienen línea . ¿Cómo aprende un niño a hablar? Aprende hablando, y luego sabrá qué es un sustantivo, qué es un verbo, qué es un adjetivo. No se enseña así la pintura. Es como si a un chico le taparan la boca y le dijeran: hasta que no sepas gramática, no podés hablar. Entonces cuando lo dejen hablar por primera vez seguramente va a decir: yo soy, tú eres, él es... Ojo, también hay maestros que pueden destrozar la capacidad creativa de un chico. Por eso yo digo, bienvenidas las maestras jardineras que tienen preparación visual y a las que no la tienen lo que les aconsejo es que no intervengan: que los dejen hacer a los chicos.

Judith Gociol
Fotos: Roberto Azcárate

   
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