Las marcas materiales del recuerdo
Ludmila da Silva Catela*

Durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), las fuerzas de seguridad secuestraron, torturaron, asesinaron e hicieron desaparecer a ciudadanos argentinos de diversos orígenes sociales, edades y lugares de residencia. Hombres y mujeres fueron convertidos en "enemigos" y asesinados o desaparecidos en nombre de la Nación, los valores cristianos y el anticomunismo. Mujeres embarazadas fueron mantenidas vivas en cautiverio hasta que sus hijos nacieron, para luego apropiarse de ellos y posteriormente asesinarlas. Miles de ciudadanos se exiliaron interna y externamente. La Justicia, los ministerios, las cárceles, pasaron a ser instituciones que, mayoritariamente, acompañaron este accionar clandestino del Estado. En cada provincia, pueblo o localidad, la represión se hizo sentir en sus diversas formas y sentidos. Los años setenta son recordados como los de mayor violencia política; y la última dictadura militar, como la más sangrienta de la historia. La violación sistemática a los derechos humanos, el uso de la desaparición y la apropiación de niños fueron acciones inéditas para el país. Frente a este contexto de situaciones extremas,1 se fueron gestando grupos de familiares que pasaron a denunciar y reclamar por sus seres queridos desaparecidos o asesinados.2 Estos grupos poco a poco pasaron a ganar visibilidad, legitimidad e inauguraron formas de hacer política también inéditas. En este trabajo focalizaré el uso de un símbolo muy particular: el pañuelo blanco de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las formas de transmisión realizadas a partir de este símbolo y las resignificaciones y usos desde el presente ante las muertes de jóvenes en democracia. Usando la etnografía como método, analizaré las formas de expresión de las memorias frente a la desaparición, a partir de sus marcas materiales, territorios de conquistas y rituales de cara al dolor.

Pañuelos y Madres de Plaza de Mayo

Como todo grupo social, los organismos de derechos humanos surgidos en torno del "problema de los desaparecidos" marcan su cohesión y se diferencian a través de símbolos.
3 En la historia de las Madres de Plaza de Mayo, se cuenta que la primera vez que utilizaron el pañuelo sobre sus cabezas fue en una procesión al santuario de Luján, en 1977. Como estrategia para reconocerse entre sí eligieron utilizar un pañal atado en sus cabezas. Este "pañuelo blanco", hecho con un material asociado al nacimiento, la pureza, el comienzo de la vida, se oponía de esa manera al pañuelo negro tradicionalmente asociado con el momento de duelo, así como se oponía a la impureza de aquellos que habían asesinado y hecho desaparecer cuerpos.4

Imagen 1: Madres y pañuelos

Lo que caracteriza el uso de los pañuelos y de otros símbolos similares es que solo son usados dentro de la Plaza o en los espacios donde están representando a la institución como, por ejemplo: algún acto, viajes al exterior o en marchas político-sociales. Las Madres se ponen y sacan los pañuelos al inicio y al final de los actos.

Nunca andan por la calle con ellos ni llegan a los encuentros públicos luciendo los pañuelos. Generalmente, se los colocan cuando el número de Madres presentes en un espacio ya forma un grupo. De repente, en un espacio cerrado o en la plaza, uno pasa a distinguir entre la multitud una serie de pañuelos que comienzan a ser atados y a moverse en conjunto, al compás de la acción colectivizada. Luego, es imposible no diferenciarlas. El pañuelo se usa así en un claro ritual de política, demarca diferencias, enuncia modos de acción y reclama jerarquías. Olga (esposa de un desaparecido de Libertador General San Martín) me contó que, en una oportunidad, estaba mirando la represión a piqueteros en Salta por televisión y que decidió ir hasta el lugar a solidarizarse. Sus palabras fueron:"Agarré mi pañuelo y me tomé un colectivo. Yo veía cómo los estaban masacrando a los piqueteros en Salta y dije:'tengo que ir para allá'.Me tomé el ómnibus y me fui. Llegué, me presenté, les dije que llegaba a apoyarlos. Me senté en un sillón, me puse mi pañuelo y cada vez que debían ir a hablar con la policía, me decían '¡Vamos!, póngase su pañuelo que a usted la respetan!'" Como un arma simbólica poderosa, al llegar al lugar se puso su pañuelo. Identificada rápidamente como una Madre, los piqueteros la pusieron al frente de sus reclamos. Olga pasó a ser así de una simple espectadora a la principal mediadora entre ellos y la policía. No la conocían pero portar ese símbolo, legitimado y respetado, la transformó de inmediato en un agente eficaz para el reclamo político.Tejiendo lazos entre el pasado y sus símbolos consagrados de lucha por la memoria y los derechos humanos, y el presente con sus violaciones. La eficacia del uso del pañuelo en Madres y Abuelas de Plaza de Mayo es evidenciado por su reconocimiento nacional e internacional. Como objeto, es luego un símbolo de un poder de interpelación al Estado y a la sociedad civil.

El pañuelo de las Madres bajó de sus cabezas y se imprimió en el piso de las principales plazas del país. En la Plaza de Mayo, en Buenos Aires, los pañuelos lucen blancos frente a la Casa Rosada, los turistas sacan fotos y preguntan sobre su significado. Junto a la histórica Pirámide de Mayo, junto a estatuas de héroes nacionales, esas borrosas pinturas han pasado a competir con otros emblemas de la Nación; han sido incluidas, a la fuerza, en medio de disputas y conflictos, en el panteón de lo que debe ser recordable nacionalmente. Los pañuelos han pasado a ser un símbolo de diálogo con la Nación.

Imagen 2: Pañuelos en la Plaza

Es muy interesante observar en la Plaza de Mayo cómo las marcas van resignificándose y acumulando sentidos, a medida que otros agentes imprimen sus memorias. Además de los pañuelos, una encuentra siluetas de diversos asesinados en conflictos piqueteros, casos de gatillo fácil y los incidentes del 19 y 20 de diciembre de 2001.
5 Todos interpelan al Estado desde las huellas dejadas en la Plaza, donde pueden ser leídas como en un texto.


Imagen 3: Los pañuelos en la Plaza y el homenaje a los caídos

Por otro lado, luego de los sucesos de violencia de diciembre de 2001, las madres de los tres jóvenes asesinados en una estación de servicio en Buenos Aires -hecho conocido como la Masacre de Floresta6- incorporaron a sus denuncias el uso de pañuelos azules, en una clara alusión de continuidad con las denuncias sobre la violencia. O, a inicios de diciembre de 2005 podía verse un gran cartel, con el mismo símbolo del pañuelo de las Madres pero realizado con los colores de la Bandera Nacional, que decía: "Madres por la vivienda".

Si volvemos a los pañuelos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, podemos ver cómo estos, junto a sus portadoras, prescriben prácticas y convocan identidades. En estos últimos años, los pañuelos fueron usados para legar "deberes" de memoria desde las Madres a los H.I.J.O.S. Este ritual de memoria, pero sobre todo de acción política, se ha dado de diversas formas a lo largo del país. Las Madres depositaban en el cuello de H.I.J.O.S. y de otros jóvenes el pañuelo blanco y, junto con él, un deber de memoria, una forma de hacer política. Es significativo que, a diferencia de este ritual público, en otros lugares del país, este traspaso generacional del pañuelo y sus significados se dio en el interior de cada familia. Entre las hijas de madres de desaparecidos de Calilegua, este traspaso se dio sin ritual, simplemente al morir las madres. Si la familia cuenta con hijas mujeres, son ellas las que pasan a portar el símbolo. Ángela, una hermana de desaparecidos sintetiza en su cuerpo ese traspaso de memoria: lleva el pañuelo de su madre, y en su cuerpo cuelgan las fotos de sus hermanos desaparecidos y de sus padres ya muertos. El resto de los pañuelos, al no haber una mujer en la familia que los herede, son colgados en la plaza, uno junto al otro, en cada conmemoración anual por el Apagón de Ledesma.

Imagen 4: Pañuelos en Calilegua, Jujuy

Así, el pañuelo inventado, usado y reconocido en tanto símbolo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo es constantemente resignificado, sea en nuevas versiones de pañuelos, en los legados de memoria que transmite a los más jóvenes o en las inscripciones que se asocian a su materialidad en la Plaza de Mayo. En los puentes que se tejen a su alrededor entre el pasado y el presente.

El uso del pañuelo y todo el sistema de símbolos que los circunda
7 condensan el sentido que diversas comunidades de pertenencia, luchas por los derechos humanos y memorias de las víctimas, imponen en un territorio de memorias8 dinámico, conflictivo, cambiante, pero poderosamente convocante.

Esta dimensión material del recuerdo y las luchas por los derechos humanos, asociando objetos e imágenes a los asesinados, muertos y desaparecidos, nos permite comprender desde otras dimensiones, huellas y marcas; prácticas sociales, políticas y religiosas ligadas a objetos materiales concretos, que pasan a ser definidos y significados como símbolos activos para interpelar a la Nación sobre sus muertos y desaparecidos.

* CONICET/UNC.

Bibliografía Da Silva Catela, Ludmila, No habrá flores en la tumba del pasado. Reconstrucción del mundo de los familiares de desaparecidos. Al Margen Editora, La Plata, 2001.

Da Silva Catela y Elizabeth Jelin (Comps.), Los archivos de la represión: documentos, memoria y verdad. Siglo XXI Editores Argentina y España, Madrid. Faeta, Francesco "La mort en images". Terrain, Carnets du Patrimoine Ethnologique, N° 20, 1993.

Pollak, Michael, Memoria, olvido y silencio. Compilación y presentación, da Silva Catela Ludmila. En edición. Al Margen Editora, La Plata, 2005.

Turner, Víctor, La selva de los símbolos. Siglo XXI, Madrid, 1990.

1 La noción de situación límite es usada aquí a partir de Pollak (2005).

2 Los organismos de derechos humanos, nacidos durante la dictadura, en relación al terrorismo de Estado, usan preponderantemente en sus nombres marcas que indican lazos primordiales y de sangre como elemento de cohesión, identificación e institucionalización: Familiares de Desaparecidos y detenidos por razones políticas (1976), Madres de Plaza de Mayo (1977), Abuelas de Plaza de Mayo (1977) y finalmente, en los noventa, H.I.J.O.S, (1995) y HERMAN@S (2000).

3 Cuando pienso en los símbolos me apoyo en Víctor Turner, para quien el símbolo es acción. En ese sentido, nos alerta el autor acerca de que es necesario confrontar su significado con su uso, observando no solo lo que los agentes dicen del símbolo sino también lo que hacen con él. El observador debe, en este sentido,"considerar no solo el símbolo, sino la estructura y la composición del grupo que lo maneja (...) También se deberán tener en cuenta las cualidades afectivas de esos actos, si son agresivos, melancólicos, penitentes, gozosos, burlescos. Ha de inquirir, además, por qué ciertas personas y ciertos grupos están ausentes en determinadas ocasiones, si es que han sido ritualmente excluidos de la presencia del símbolo, y en caso afirmativo, por qué". (Turner, 1990: 56). Por otro lado, me refiero a las diversas maneras de representar la muerte, a partir del trabajo de Faeta (1993).

4 Víctor Turner, en su interesante análisis sobre la clasificación de los colores entre los Ndembu de África, muestra cómo para este grupo, el blanco es asociado a la bondad, la pureza, la salud, a engendrar o criar jóvenes, comer (y señalan a la leche materna como representante de este color), a multiplicarse (en el sentido de la fertilidad), etcétera. Ya en relación con el color negro, las clasificaciones lo acercan a: maldad o mal, carecer de pureza, muerte, noche. Considero que vale la comparación con los atributos que en nuestras sociedades se les otorgan a estos colores y sirven para pensar con relación a los pañuelos y al color elegido, en el caso de las Madres de Plaza de Mayo.

5 Durante los días 19 y 20 de diciembre de 2001 se sucedieron en la Argentina una serie de episodios de protestas cuyo eje central era la consigna "Que se vayan todos", en relación a los políticos y específicamente al presidente De la Rúa. El presidente,luego de estos episodios,renunció a su cargo. Durante estas jornadas de protesta fueron asesinados treinta y dos jóvenes en todo el país, de los cuales diez lo fueron en la Plaza de Mayo e inmediaciones.

6 El 28 de diciembre del 2001, tres jóvenes se encontraban en el bar de una estación de servicio del barrio de Floresta,en la Ciudad de Buenos Aires,cuando fueron brutalmente asesinados por un policía retirado, quien supuestamente estaba "molesto" por los comentarios de los jóvenes sobre los sucesos políticos del momento. Luego de matar a los jóvenes, el policía sacó los cuerpos y los arrastró "como a animales", según los comentarios de testigos, hacia la vereda del lugar. Los familiares de estos jóvenes organizaron marchas y diversas protestas en repudio al acto y en búsqueda de justicia.

7 Es necesario decir que el pañuelo va asociado a otros elementos que conforman un sistema, como las fotos de los desaparecidos colgadas en el cuerpo de las Madres, los monumentos y otras marcas materiales, el uso de las siluetas, etc. Lo interesante de esto es que, ante muertes de jóvenes que indignan socialmente, otras madres vuelvan a apelar a estos símbolos como forma de denuncia: las Madres del Dolor, las Madres de Cromañón, por ejemplo, hacen uso de las fotografías de sus hijos muertos o asesinados en consonancia con las Madres de Plaza de Mayo. Esta comparación, que vengo realizando desde hace un tiempo y aquí solo se enuncia por cuestiones de espacio, es fundamental para comprender la eficacia y legitimidad de los símbolos creados en torno a los desaparecidos.

8 Frente a la idea estática, unitaria, sustantiva que suele suscitar la idea de lugar, la noción de territorio se refiere a las relaciones o al proceso de articulación entre los diversos espacios marcados y las prácticas de todos aquellos que se involucran en el trabajo de producción de memorias sobre la represión; resalta los vínculos, la jerarquía y la reproducción de un tejido de espacios que potencialmente puede ser representado por un mapa. Al mismo tiempo, las propiedades metafóricas del territorio nos lleva a asociarlo a conceptos tales como: conquista, litigios, desplazamiento a lo largo del tiempo, variedad de criterios de demarcación, de disputas, de legitimidades, derechos,"soberanías" (Da Silva Catela, 2001 y 2002).

   
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