Correo de lectores

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Más allá de las polémicas

Me interesa expresar mi opinión sobre un tema en particular. Me refiero a la urgencia de dictar educación sexual en las escuelas. Esto, sin duda, requiere que el Ministerio de Educación (quizás articulado con el de Salud) diseñe programas que hagan que la enseñanza de estos temas sea un hecho que esté más allá de las polémicas. Muchas veces se dice que la realidad es la que impone los temas que deben tratar las escuelas, y este es un claro ejemplo. ¿Cuánto tiempo más la educación les dará la espalda a la prevención de enfermedades, a las campañas para prevenir embarazos no deseados, y a múltiples manifestaciones de la realidad que hoy vive todo el país? Con seguridad, esta ausencia de la educación resulta funcional para todos aquellos que de manera ilusa creen que quien no posee información, no conoce; y al no conocer, no realiza. Pero esto es mentira, los chicos conocen más de lo que muchos piensan -desde edades inimaginables por muchos otros- y, claro, también realizan.Y eso no está mal, porque debemos dejar de juzgar en esa supuesta disyuntiva entre el bien y el mal. Podemos caer en el facilismo de echarles la culpa a la globalización, a los medios de comunicación, a internet, o a muchas otras cosas; pero nos guste o no, les guste o no, es lo que hoy están pidiendo a gritos la escuela, los chicos y la comunidad educativa.

Mariana Cahn
Maestra de primaria en la Ciudad de Buenos Aires
marianacahn@yahoo.com.ar

La realidad de los maestros de grado

Mucho se ha escrito sobre la función del maestro de grado, diseños, prediseños, contenidos básicos comunes. Pero nuestra realidad dista mucho de lo planeado en cómodos escritorios. En los primeros grados debemos hacernos cargo de una matrícula que supera los 30 alumnos, con diversas problemáticas; mientras que diariamente, además de ocuparnos de la lectoescritura debemos formar a los niños en hábitos de higiene, orden, alimentación. Todo esto sin contar con un ayudante o una pareja pedagógica. Ante la ausencia de otros maestros de grado los alumnos se reparten, con el consiguiente aumento de chicos a cargo, uno o varias veces a la semana. Y si falta un curricular -porque estos gozan de licencias o están abocados a capacitaciones en servicio y reuniones programadas por la supervisión de cada área- ¿quién si no las maestras cubrirán esas horas? ¿Y el personal de conducción?... cumple en su mayoría tareas administrativas y no siempre pedagógicas. Durante los turnos de comedor deberíamos contar con ayudantes, y, de esa manera, también se crearían nuevas fuentes de trabajo.

María Cristina Ríos
Maestra de primaria
Ciudad de Buenos Aires


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