El Museo

La ceremonia de izar la bandera

"Cuando los alumnos llegan a la escuela, entran al patio, se van ubicando generalmente en el lugar correspondiente a la formación y conversan entre ellos. Cuando toca el timbre terminan de formarse, pasan los abanderados, se iza la bandera, se saluda, se hace algún comentario eventual y pasan a las aulas.(1)

Una práctica que se repite a diario en todas las escuelas públicas ya sean de ciudad, de pueblo o de campo, es el izamiento de la bandera. Hasta hace algunos años, mientras la bandera subía en el mástil, los alumnos cantaban Aurora, por ejemplo, o algunas de las canciones reglamentarias que se enseñaban para la ocasión. Esto ha cambiado un poco; ahora en algunas escuelas se canta una canción o poesía elegida por un grado, en otras escuelas se la iza en silencio y después se saluda a toda la escuela, o se hace algún comentario de actualidad. Pero lo que permanece es esa tradición de izar la bandera todos los días, que se impuso por reglamento en 1909.(2)

En esos años, el Consejo Nacional de Educación impulsó distintas medidas tendientes a homogeneizar las escuelas de todo el país, buscando que todas fueran semejantes en cuanto a contenidos y prácticas. Como parte de esa lucha contra la heterogeneidad, se dispuso también que las escuelas debían formar la identidad nacional, el patriotismo; en ese marco se reglamentó la ceremonia de izamiento (y arrío) diario de la bandera.

Antes de esa fecha, desde mediados de 1890, las escuelas públicas debían tener una bandera en el frente del edificio, como todos las dependencias del Estado, pero no había que izarla en ceremonia grupal. Sin embargo, y como parte de esas políticas orientadas a formar el sentimiento nacional, desde hacía algunos años se había comenzado a usar la bandera celeste y blanca en las conmemoraciones del 25 de Mayo y del 9 de Julio.
Debido a un reglamento de 1888, durante las semanas del 25 mayo y del 9 de julio las escuelas debían dedicarse a estudiar esos acontecimientos junto con la biografía de próceres como Manuel Belgrano; es decir que se estudiaba la bandera como creación de uno de los próceres de la independencia y como su símbolo.

Además de esos estudios en clase, estaba reglamentada la participación de las escuelas en distintas celebraciones públicas, adonde debían acudir portando una bandera. Este uso obligado de la bandera para los homenajes y celebraciones fue agregándole nuevos significados, no solo como emblema del Estado sino también como representación de la patria, de la independencia, del patriotismo, y de la obediencia. Significados que estuvieron presente durante décadas en el izamiento diario.

Sin embargo, antes no era así; por diversas razones. Una de ellas se debía al hecho de que, hasta la unificación del país (a partir de la década de 1860), no había un solo Estado ni una sola bandera, y aunque había escuelas, no era obligatorio ir entre otras razones porque no estaba garantizada su gratuidad. Tampoco eran iguales en todas las provincias, y si bien los gobiernos provinciales o de los municipios aportaban fondos para sostenerla y pagar a los maestros, compartían su conducción con la Iglesia Católica.

Por eso, hasta la promulgación de la Ley 1.420 (año 1884), en las escuelas públicas se enseñaba religión. La doctrina, a través del catecismo, la enseñaba el maestro, junto con la lectura, la escritura y el cálculo, pero también el maestro debía acompañar a los alumnos a la iglesia una vez por semana y hacerlos rezar diariamente antes de empezar las tareas del día. O sea que, en lugar de izar la bandera, en esas escuelas de antes se rezaba una oración.

Martha Amuchástegui
Facultad de Ciencias Sociales
UBA/CONICET


1 Este breve relato fue elaborado con los datos coincidentes, aportados por más de treinta docentes que respondieron a la pregunta: ¿Qué hacen los chicos desde que llegan a la escuela hasta que entran al aula?
2 Véase: CNE. "Acto de respeto a la gloriosa enseña patria". El Monitor de la Educación Común. 31 de marzo de 1909. Pág. 363.

   
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