La escuela y la lengua

Dar y tomar la palabra

La lengua es un tema recurrente en las preocupaciones sobre la marcha de las escuelas, y en general predomina el tono apocalíptico: se dice que los niños no leen, que escriben cada vez peor, que no tienen vocabulario, que no hay comprensión lectora...

En este dossier, queremos poner a discusión algunos de los supuestos de estas críticas y también de nuestro trabajo pedagógico, tratando de pensar la relación con la lengua que promueve la escuela. La lengua tiene todo que ver con la posibilidad de ser sujeto, de expresar una voz propia, tomando retazos de lo que otros nos legan, pero declinando esos legados en forma original. Tomar la palabra es tanto hablar y articular un pensamiento como escuchar y dialogar con otros, sumarse a una conversación que nos precede y que se continuará cuando ya no estemos: la conversación de la sociedad humana.

Por eso, nos parece importante volver a plantearnos el carácter abierto, polémico, político y pedagógico de la relación con la lengua. ¿Para qué queremos que los niños hablen y escriban? ¿Qué significa hablar y escribir "correctamente"? ¿Qué lengua estamos fomentando y cuál estamos dejando de lado? Sobre todo, ¿qué experiencias con el lenguaje estamos promoviendo en la escuela? Esas son algunas de las preguntas que las notas que siguen buscan responder.

Las lenguas en la escuela
Inés Dussel
Myriam Southwell

Culturas en convivencia
Mónica Zidarich

Las malas palabras
Roberto Fontanarrosa

Notas para una confusión pedagógica
Carlos Skliar

El diccionario de los chicos
Marcela Isaías

Las palabras y la cuestión de género
Silvia Pazos

Daniel Link: "La cultura letrada y la cibercultura son aliadas"
Ivan Schuliaquer