Promesas

Crecer de golpe. Dicen que, en la Cábala, el número siete representa la "Ley divina que rige el Universo", quizás porque Dios creó el mundo en seis días y el séptimo descansó. Tal vez no tenga nada que ver, pero también son siete las historias narradas en Promesas, el documental realizado por B. Z. Goldberg (junto a Carlos Bolado y Justine Shapiro), un israelí que vivió en Estados Unidos y regresó a su país cuando se abrió el proceso de paz en Medio Oriente, seguro de que los niños tenían algo que decir. El film muestra a cuatro chicos israelíes y tres árabes que viven a veinte minutos de distancia entre sí, pero crecen en universos absurdamente alejados.

"Fue al final de la Intifada, había toque de queda y mi amigo Bassam tiró una piedra por una ventana, un soldado le disparó y lo mató. Yo quería cortarlo en pedazos, dispararle, hacerlo explotar para vengar la muerte de Bassam", cuenta Faraj de su amigo asesinado a los 13 años. "Fue un miércoles exactamente a las 5 de la tarde, mi amigo murió asesinado. Los terroristas bloquearon su auto y empezaron a disparar. Una bala le dio en la cabeza y murió. Ita, su madre, falleció en el hospital", recuerda Moishe Bar Am, frente a la tumba de Efraín Tzur (12 años). Moishe vive en uno de los asentamientos de nacionalistas judíos en las zonas en conflicto.

Todo en el documental habla de la magnitud de la insensatez. Más allá del precoz descubrimiento de la violencia y la muerte, los discursos de los chicos suenan a repeticiones de lo que dicen los adultos, pensamientos inoculados por la escuela, las familias y los medios de comunicación, y que parecen provenir básicamente del odio.

Sanabel Hassan vive en un campo de refugiados palestinos a 15 minutos de Jerusalén, su padre está preso en una cárcel israelí y para ir a visitarlo tiene que levantarse a las cinco de la mañana y cruzar los puestos de control, donde un soldado israelí pregunta en hebreo si algún árabe puede hacer de traductor. Viaja cuatro horas y espera otro tanto para una visita permitida de media hora. Yarko y Daniel son mellizos, viven en Israel y tienen miedo de tomar el autobús que los lleva todos los días a la escuela: "Cuando subo -dice uno- estoy nervioso y busco gente sospechosa. Si veo a alguien sospechoso, lo observo y trato de bajarme antes que él. Y luego sigo esperando la explosión".

Todo es insensato, salvo la secuencia en la que los mellizos israelíes cruzan los retenes de control de su propio país para ir a visitar a los chicos palestinos.Y juegan a la oca y al fútbol, bailan y corren y conversan. Sólo en esas escenas de chicos que son chicos -que juegan igual, que se ríen igual, que usan piyamas parecidos y que buscan de idéntico modo la mano protectora de sus padres- el mundo parece recuperar cierto orden.

Reconstruido a partir de momentos austeros -situaciones, diálogosseleccionados con inteligencia, a medida que avanza, el documental transmite esa leve pero incómoda inquietud que generan las promesas cuando se sospecha que no serán cumplidas. Los mellizos y Faraj no vuelven a encontrarse nunca.

Judith Gociol


Promesas
Título original: Promises
Dirección: B. Z. Goldberg,Carlos Bolado y Justine Shapiro
Género: Documental
Duración: 106 minutos
Origen: Estados Unidos,2001
Estrenado en la Argentina en julio de 2003
Disponible en video y DVD


   
Subir