Estímulo a la vocación docente
Para jóvenes que eligen enseñar

Mónica Duarte - mduarte@me.gov.ar
Fotos: agradecemos a los entrevistados el material que nos enviaron.

Desde el 2003, el programa Elegir la docencia -creado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación- estimula a jóvenes estudiantes para asumir el desafío de la tarea de enseñar y les ofrece, además, un incentivo económico para ampliar sus posibilidades de dedicación al estudio. El plan otorgó 6.000 becas en los últimos cuatro años.

Hace cuatro años, un grupo de jóvenes que decidieron seguir la carrera docente fueron seleccionados como becarios del programa Elegir la docencia, creado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. Hoy integran la primera promoción de egresados que el año próximo ingresará en aulas de la escuela media, en distintos lugares de nuestro país.

Ana Laura Domínguez está terminando el profesorado en Lengua y Literatura en el Instituto de Estudios Superiores de la ciudad de Andalgalá, a 300 kilómetros de Catamarca. Admite que durante los primeros años le gustaría dar clases en espacios rurales; la experiencia que realizó con un plurigrado en la localidad de El Potrero le permitió descubrir que el trabajo en lugares alejados de la ciudad es más comunitario y las relaciones que se establecen son más familiares: "Hay pocos chicos y también pocos docentes, porque es difícil llegar". En esa escuela, en un plurigrado integrado por chicos y chicas de cuarto, quinto y sexto grado, hicieron un taller con las leyendas que se cuentan en la zona. "La idea era que ellos recogieran la literatura oral de sus abuelos", explica Ana.



La docencia es un tema en la mesa familiar de Ana: su mamá es profesora y su papá director en una escuela de Andalgalá. De la mano de sus padres, también aprendió a sentir desde chica el gusto por la literatura.

Con el ensayo "Cuerpo, memoria y escritura en La casa y el viento de Héctor Tizón" -que escribió con una compañera-, Ana participó en el proyecto A 30 años del Golpe. Allí trabajó la literatura del exilio como manifestación social y como un lugar de resistencia para un determinado momento histórico: "Elegimos esos tres tópicos porque nos parecía que podíamos hablar del cuerpo del texto y del cuerpo del sujeto; donde se podía armar un lugar de resistencia".

El testimonio de Ana es una muestra del trabajo que realizan los becarios, pues no se trata solamente de un programa de becas que estimula la opción de aquellos jóvenes con inquietudes y compromiso para asumir el desafío de la tarea de enseñar, sino que es mucho más amplio: abarca un conjunto de propuestas dirigidas a fortalecer la formación docente. Durante los cuatro años en que los futuros profesores y profesoras cursan sus estudios, tienen tutorías para el acompañamiento en el proceso, participan en proyectos comunitarios y en experiencias de formación pedagógica mediante encuentros de intercambio.

"Siempre tuve en claro que quería ser docente. Me gustaría trabajar con gente adulta y probar diferentes espacios para vivir experiencias", admite Melisa Chiodin, otra de las becarias. Estudia profesorado de Inglés en el Instituto de Formación Docente "Cossettini", de Rosario. Para Melisa, integrar el Programa significó una experiencia nueva y enriquecedora, "Nos abre la cabeza; es importante no quedarnos solo con los temas de nuestra área". Relata que viajaron a Santa Fe, Buenos Aires y Mar del Plata, conocieron gente de otras carreras con quienes pudieron compartir lo que cada uno hace y ver la tarea docente desde diferentes perspectivas. A medida que fue pasando el tiempo, los estudiantes se dieron cuenta de que Elegir la docencia no era solo una cuestión de apoyo económico, sino que se trataba de una formación más amplia, por ejemplo, "realizar experiencias y proyectos sociocomunitarios", explica.

Con un grupo de compañeros, Melisa realizó una muestra que llamaron "Contracultura", donde relacionaron el rock y la dictadura, a propósito de los treinta años del golpe militar. En el trabajo explicaron cómo durante la dictadura había otra cultura que no era la oficial, "que estaba tratando de mostrar o de denunciar lo que pasaba". Y destacaron el ejemplo del tema de Charly García, Botas locas, que dice "Si ellos son la patria yo soy extranjero". También hicieron paneles que colgaron en el Instituto y en el Museo de la Memoria en Rosario. La propuesta, además, consistió en invitar a chicos de la escuela secundaria a visitar la exposición y discutir sobre el tema de la propuesta.

Ser docente hoy es una tarea compleja, que exige afrontar el desafío de transmitir -de manera sistemática y crítica- la cultura y el conocimiento. Crear en chicas y chicos el gusto por el saber y la capacidad de preguntar, y hacer de la escuela un espacio donde el presente sea más rico y resguardado, un espacio que haga posible otro futuro.

Sandra Cañas -que cursa cuarto año del Profesorado de Matemática en el Instituto de Formación Docente N° 29 de Merlo, provincia de Buenos Aires- destaca la importancia de lo que propone el programa del Ministerio. Por ejemplo, aprender a trabajar en equipo. Sandra participó en un proyecto de radio, como co-conductora de un programa que se emitía una vez por semana y que realizó con estudiantes de distintos profesorados: Lengua y Literatura, Magisterio, Biología, Historia y Matemática.



"El programa tenía cuatro bloques para desarrollar un tema por día desde la perspectiva de cada carrera", explica. También recibían llamadas de los oyentes e invitaban al piso a gente de la comunidad. "Hicimos un programa con ex combatientes de Malvinas y otro con familiares de desaparecidos", recuerda Sandra. Participó, además, en el Proyecto de Mejoramiento de la Escuela Media, que le permitió formarse como docente en temas socioculturales. A partir de un video, trabajaron la problemática de la discriminación, con chicos de polimodal de una escuela de Merlo.

Otro grupo de becarios de La Paz, provincia de Entre Ríos, está indagando acerca de la actividad teatral en su ciudad. Martín Olivo, que cursa cuarto año del profesorado de Historia en el Instituto de Formación Docente N° 725, explica el proyecto: "Estamos haciendo un relevamiento de la actividad teatral en La Paz. En la ciudad no hay teatros, y las funciones se realizan en salones y en el cine de la Biblioteca Popular". Se contactaron con el Grupo de Teatro 80 que dirige Tito Zavala, con quien además de desarrollar el proyecto de investigación, toman clases de expresión corporal y vocalización para utilizar esas herramientas a la hora de estar frente al aula.

Una mejor escuela es fundamental para la construcción de un proyecto de país con futuro, y de una sociedad justa y democrática. Una formación docente sólida es indispensable en la construcción de una escuela mejor.

Elegir la docencia
Elegir la docencia depende del Instituto Nacional de Formación Docente, Área de Desarrollo Institucional, Políticas de Juventud, desde su creación por la Ley Nacional de Educación. La coordinadora del área es Marisa Díaz de Tapia. Constituye tanto una línea de acción tendiente a la mejora de la formación docente, como una política de estímulo a la opción por la docencia. Abarca al conjunto de las provincias y circunscribe su intervención al ámbito de los Institutos de Formación Docente. Sus destinatarios son, fundamentalmente, los estudiantes de la carrera docente para nivel medio, EGB 3 y Polimodal.

El proyecto surgió de la necesidad de fortalecer la formación y jerarquizar la carrera docente en el país, mediante la promoción de una diversidad de espacios, experiencias y recursos en las trayectorias estudiantiles.

     
   
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