Propuestas para un debate educativo
Por la alfabetización científica

Judith Gociol - jgociol@me.gov.ar

Una comisión nacional, integrada por reconocidos científicos, fue convocada por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación para generar un amplio ámbito de reflexión que permita concebir estrategias pedagógicas que potencien el mejoramiento de la enseñanza de la ciencia en el país.



No por casualidad los integrantes de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Enseñanza de las Ciencias Naturales y la Matemática -convocados por el Ministerio de Educación- desarrollaron su indagación a partir de preguntas: "¿Por qué la formación en ciencias naturales y matemáticas debe ser una prioridad?", "¿Qué tipo de enseñanza queremos para nuestros estudiantes?", "¿Qué docentes queremos y cómo debería ser su formación?", "¿Qué instituciones son adecuadas para favorecer esta enseñanza?". Sobre la base de estas inquietudes, elaboraron un informe claro y contundente que abarca las múltiples dimensiones de las disciplinas en cuestión. Destacan como condición ineludible contar con políticas sostenidas y respaldadas por partidas presupuestarias. "Estar en condiciones de hacer razonamientos medianamente abstractos y de extraer conclusiones a partir de observaciones de experimentos, es también un hecho político -apuntan-. Cuantas menos personas tengan esa capacidad, menos democrática será la sociedad en la que viven".

La enseñanza de las ciencias está en crisis en todo el mundo. Los resultados de las evaluaciones realizadas a alumnas y alumnos demuestran que -tanto a nivel nacional como internacional- un número significativo de los estudiantes que egresan de las escuelas secundarias son "analfabetos científicos" o "analfabetos matemáticos". Es decir: personas con saberes prácticamente nulos sobre estas disciplinas.

De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría de Políticas Universitarias, el promedio de ingresantes a carreras científicas con relación al número total de estudiantes que se incorporan al nivel universitario, se redujo de un 20 por ciento en 1999 a un 18 por ciento en 2005.

En general, los conocimientos en ciencias naturales y matemática que se imparten -en los distintos niveles educativos- son fragmentados, discontinuos, desactualizados, sin contexto y poco motivadores; no enfatizan en los procesos sino en los resultados y en ellos prevalecen las definiciones teóricas en desmedro de la experimentación. Según señala el informe, no se promueve una educación en las ciencias con foco en el proceso de construcción de las ideas.

"La enseñanza de las ciencias naturales y la matemática tiene potencialidades muy significativas para desarrollar las principales competencias que requiere el desempeño ciudadano y el desempeño productivo: capacidad de abstracción para ordenar el enorme caudal de información que está hoy a nuestro alcance; de experimentación, para comprender que hay más de un camino para llegar a descubrir nuevos conocimientos; de trabajo en equipo, para promover el diálogo y los valores de solidaridad y de respeto al otro", destaca la Comisión integrada por Rebeca Guber, Pablo Jacovkis, Diego Golombek, Alberto Kornblihtt, Patricia Sadovsky, Pedro Lamberti, Francisco Garcés, Alejandro Jorge Arvía y Julia Salinas.

Reunidos en nueve oportunidades entre febrero y agosto de este año, el grupo concluyó en que la formación científica, entendida como un componente importante de la formación ciudadana, exige un replanteo profundo de las formas en que su enseñanza ha sido desarrollada tradicionalmente. De modo que el núcleo del informe gira en torno a este punto y está sintetizado en un decálogo de recomendaciones, y a las acciones concretas que la Comisión de científicos propone. Estas son:

1. Recomendación: Que se fortalezcan los Institutos de Formación Docente (IFD) y las carreras de formación de profesores dependientes de las universidades.
Acción: Financiación de proyectos institucionales de mejora, considerando la provisión de asistencia técnica para su realización.

2. Recomendación: Que las distintas jurisdicciones apoyen la formación profesional y la especialización de los docentes en ejercicio y de los formadores de formadores.
Acción: Implementación de becas y otras formas de promoción de estudios de posgrado y especializaciones, así como acciones de desarrollo profesional.
 
Actuar con urgencia
Juan Carlos Tedesco*
La idea de formar una Comisión para discutir y analizar estrategias de acción destinadas a mejorar la enseñanza de la matemática y las ciencias naturales surgió a partir de la preocupación que todos tenemos por los resultados obtenidos en los exámenes efectuados en los Operativos Nacionales de Evaluación. El Ministro de Educación consideró importante ampliar el ámbito de reflexión sobre este problema, y pensamos que una de las posibles estrategias era convocar a los científicos y a las científicas para que nos dieran sus opiniones y sus sugerencias, ya que uno de los problemas es la distancia que existe entre la actividad científica y la enseñanza de ciencias.

La enseñanza de las matemáticas y las ciencias parece relegada de la atención política, de la sociedad en general e incluso de los propios científicos. Este fenómeno resulta paradojal en una sociedad donde cada vez más es imprescindible manejar información científica para poder desempeñarse. La alfabetización científica es parte esencial de la formación ciudadana. El ciudadano que no esté alfabetizado científicamente no va a poder participar de las decisiones sociales esenciales -sobre defensa del medio ambiente, la salud, la producción de medicamentos, la genética- de modo que no podemos soportar el fracaso en esta disciplina. El saber científico implica también una forma de razonar, una manera de pensar la realidad, donde las ideas deben ser organizadas racionalmente y deben ser sometidas a la prueba empírica y a la coherencia entre los enunciados.

Es necesario modificar esa concepción bastante generalizada según la cual la ciencia es muy difícil y solo puede ser practicada por muy pocos. Nadie piensa -por ejemplo- que solo tienen que estudiar Ciencias Sociales aquellos que quieren ser sociólogos. Sin embargo, parecería que eso vale para las ciencias naturales. También debemos modificar esa práctica generalizada que ha convertido a las matemáticas en un filtro,donde muchos profesores consideran prestigioso que sea la materia en la cual fracasan la mayoría de los alumnos.

Muchas de las propuestas del Informe elaborado por la Comisión ya se están implementando. Por ejemplo, la articulación entre los Institutos de Formación Docente y la Universidad o los programas de divulgación científica, el apoyo a las Ferias de Ciencias. Lo que ocurre es que las medidas se pueden empezar a tomar ahora pero los resultados se van a percibir solo en el mediano y el largo plazo. De todas formas, la idea es actuar con urgencia, porque el largo plazo también es urgente. En la falta de alfabetización científica hay un serio peligro para la democracia.

* Secretario de Educación de la Nación

3. Recomendación: Que se revisen y actualicen en forma permanente los contenidos y los métodos de enseñanza, así como una adecuada carga horaria de las materias en cuestión.
Acción: Creación de espacios como la Comisión de Renovación Curricular y la creación de un observatorio de enseñanza de las ciencias naturales y la matemática, entre otras medidas.

4. Recomendación: Que el énfasis en el método experimental para la enseñanza de las disciplinas científicas -tanto en el nivel primario y secundario como en la formación docente- sea apoyado significativamente, garantizando el equipamiento adecuado.
Acción: Equipamiento de laboratorios en las instituciones educativas; diseño y elaboración de material didáctico.



5. Recomendación: Que las autoridades educativas generen iniciativas que aseguren la calidad de los libros de texto existentes en el sistema.
Acción: Creación de un Comité de análisis y recomendación de libros de texto y la publicación de nuevos materiales, con la consiguiente promoción y difusión de su uso.

6. Recomendación: Que se promocionen las actividades que integren el trabajo en las escuelas de nivel primario y secundario, y el trabajo de los científicos.
Acción: Organización de actividades en escuelas de nivel primario y secundario como parte de la carrera del becario o del investigador, a la vez que estos sean convocados como consultores/asesores en primarios y secundarios

7. Recomendación: Que se valorice la enseñanza de las disciplinas científicas a través de acciones de difusión y de divulgación del conocimiento científico.
Acción: Van desde el estímulo a la aparición de nuevos medios de comunicación dedicados a la divulgación, el diseño de un concurso nacional de textos de divulgación científica para docentes de ciencias y la implementación de campañas de publicidad de las ciencias, hasta la designación de 2008 como "Año de la Enseñanza de las Ciencias" y la creación de un programa nacional de divulgación científica, de carácter interministerial.

8. Recomendación: Que se promuevan iniciativas extracurriculares que logren atraer a los alumnos y a las alumnas hacia el mundo de las ciencias naturales y la matemática.
Acción: Realización de Olimpíadas y Ferias de Ciencias; implementación de acciones que promuevan los museos de ciencias como instrumento; la organización de campamentos, laboratorios y clubes de ciencias.

9. Recomendación: Que se prevea la disposición de recursos financieros en forma prioritaria, continua y sostenida, que asegure el cumplimiento de las metas establecidas por la Comisión.
Acción: La asignación de una partida presupuestaria específica.

10. Recomendación: Que se cuente con una normativa que facilite e incentive la implementación de las medidas recomendadas.
Acción: La revisión y adecuación de la normativa necesaria a estos efectos.

Los integrantes de la Comisión enfatizan que mejorar esta situación educativa no puede ser el producto de políticas aisladas. Es imprescindible -sostienen- definir la formación en ciencias naturales y matemática como prioridad de las políticas educativas, ya que el desempeño ciudadano requiere -cada vez más- de una formación científica básica.

Ciencia y democracia
La alfabetización científica con la que debe contar una sociedad incluye y excede a la enseñanza tradicional porque en la actualidad no basta con estar informado sino que, como ciudadano, es imprescindible contar con herramientas racionales de decisión y con un nivel de información creciente, que no es cubierto por la televisión o los diarios. Cuestiones como la energía, la bioética o la biotecnología, entre muchas otras, implican a la ciudadanía porque deben tomarse decisiones cruciales que no se pueden dejar solo en manos administrativas o de expertos. Sin embargo, la ciencia no parece ser entendida socialmente como parte de la democracia, sino como lo que dicen y hacen un grupo de iluminados.

Múltiples factores llevaron a que, en este sentido, la ciencia quedara relegada. A saber:

*La ciencia y la tecnología se han ido especializando cada vez más y se produjo una brecha entre la ciudadanía y los desarrollos de punta: usamos cosas que no sabemos cómo funcionan y eso se puede deber a que existen intereses en juego, pero también a nuestra propia comodidad: para qué lo tengo que saber si igual funciona.

*El aceleramiento que se produjo en todo el rubro de la cultura y que nos impide hacernos preguntas -que son el motor de la ciencia-; no tenemos tiempo para detenernos y ver qué es lo que está sucediendo, perdemos esa perspectiva esencial de querer saber cómo son las cosas.

*Las carreras científicas no tienen la mejor prensa. En el imaginario popular son estudios para mártires -porque sus graduados hacen lo que les gusta pero se mueren de hambre- o para personas "con vocación", que de chicos juntaban cucarachas.

En este mapa hay, por supuesto, una responsabilidad de los propios científicos que estamos acostumbrados a encerrarnos en nuestros laboratorios y comunicar lo que investigamos solo a nuestros colegas y a nuestros superiores. Entre muchos de nosotros la divulgación y la tarea de enseñanza fuera de la cátedra universitaria son consideradas una pérdida de tiempo. De todas formas, creo que el panorama está empezando a cambiar porque hay una demanda mutua: de los científicos a que se los escuche y del público general a saber de qué se trata.

Diego Golombek

     
   
Subir