Pilares para la educación del futuro
Adriana Puiggrós*


En apretada síntesis, podemos distinguir dos etapas en las gestiones educativas en la Provincia de Buenos Aires, posteriores a la caída del menemismo. La primera sufrió la crisis que obligó a rebajar salarios y comenzó a implementar planes socio-educativos de corte asistencial. Aunque la política de Felipe Solá coincidió con el giro que efectuó el presidente Kirchner hacia la justicia social, en el caso de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) la primera gestión asumió el asistencialismo clientelístico instalado en los 90, tomó decisiones que llevaban indefectiblemente hacia la municipalización del sistema y separó el tercer ciclo de la primaria y la secundaria, constituyendo una "Escuela secundaria básica", con el modelo de la escuela intermedia, de tan mal recuerdo. Cuando asumimos la segunda gestión, convencidos de que ninguna concepción pedagógica es independiente de una ética de gestión, en diciembre de 2005 emprendimos:

. El cambio de las relaciones clientelares con "el territorio" -es decir intendentes, dirigentes políticos, consejos escolares, cooperadoras- poniendo como eje la transparencia, el pasaje de las licitaciones por los órganos constitucionales de control, el nombramiento por concurso de un secretario técnico para cada Consejo Escolar, la creación del Fondo Escuela, el rechazo de las solicitudes de titularizaciones masivas, la auditoría permanente y la intervención de tres consejos escolares, con los consecuentes sumarios y causas penales. Este listado se completa con la puesta en marcha del programa de reforma administrativa, por el cual hemos detectado y dado de baja de la nómina salarial, 2300 cargos de personas que no cumplían ninguna función. La prospectiva indica, si el próximo gobierno continúa con el programa, que se podrán detectar cerca de 5000 cargos en esta misma situación. Debe destacarse que para ello contamos con el apoyo concreto de todos los directores de escuelas, quienes presentaron declaraciones juradas sobre la nómina real de su personal, que está lista para comenzar la etapa siguiente que consiste en una reforma del sistema de control de licencia, que beneficia al docente en la salud laboral, a la vez que aumenta el control del uso abusivo de las licencias.

. El planeamiento estratégico, con dificultades por la dispersión de las fuentes de información y los efectos de la ubicación del establecimiento individual como objeto de planificación, sin concebir el sistema distrital y menos aún provincial o nacional. Con el trabajo coordinado de varias áreas de la DGCyE, realizamos consultas a la comunidad educativa, en las cuales participaron cerca de 3 millones de personas, para aportar ideas a la Ley de Educación Nacional y diseñar la Ley Provincial de Educación que fue aprobada en julio de 2007. Estas leyes derogaron las del menemismo, y dieron apoyo a la reforma que habíamos comenzado: devolver la principal responsabilidad al Estado, reestructurar el sistema para garantizar la educación común para todos, reestructurar la secundaria, vincular la educación con el trabajo, jerarquizar la formación docente. Sobre la base de las nuevas leyes, y con la aprobación del Consejo General de Educación, aprobamos los nuevos diseños curriculares para todos los niveles.

. La relación con los docentes y las docentes, mediante dos estrategias: la sanción de la Ley de convenciones colectivas de trabajo (Paritarias) y la reforma de la formación y capacitación. Además de la aprobación del nuevo diseño curricular para la educación superior, entre 2006/07 más de 200 mil docentes accedieron a los cursos de capacitación en servicio, gratuitos y con puntaje. En esta línea creamos la primera Universidad Pedagógica del país. Hoy está dictando cuatro carreras de postgrado de manera descentralizada y egresó la primera cohorte de cincuenta inspectores regionales que se especializaron en "Gestión de sistemas educativos".

Nuestra reforma recién empieza, pero las voces, las presencias, las cartas y los mails de los docentes, los alfabetizadores, los consejeros y sobre todo las chicas y los chicos, nos aseguran que se han plantado pilares y abierto rutas para la educación del futuro y para construir la escuela que todos queremos. Sólo falta voluntad, entusiasmo y convicción para continuar en el camino que hemos emprendido junto a los lineamientos educativos que se han planteado también a nivel nacional.

* Directora General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires

   
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