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Una investigación sobre el uso del lenguaje de internet entre los adolescentes
El chat, más allá de los prejuicios
Flavia Pascualini y Rosalía Pasini*
Vivir en el siglo XXI y ser adolescente hoy implica ser parte
de los cambios tecnológicos que siempre se dan acompañados
de cambios culturales. La incorporación de nuevas
tecnologías, internet y celulares, por ejemplo, no significa
solo adoptar nuevas herramientas sino que también implica
una transformación de los vínculos sociales, otras formas
de relacionarse con el espacio y el tiempo, modificaciones
en las formas de pensar y conocer.
El uso de las herramientas comunicativas de internet, como
por ejemplo el chat, ha generado una suerte de alarma
en el mundo de los adultos -entre ellos educadores,
madres y padres- ya que temen un deterioro en el lenguaje
de niñas, niños y adolescentes, convirtiendo al chat
en responsable de los errores de ortografía y de la pobreza
del lenguaje.
Como docentes de Lengua y Literatura estamos convencidas
de que la escuela debe dar no solo aquellos contenidos
curriculares preestablecidos por los adultos, sino que debemos
trabajar a partir de la realidad próxima del alumno,
que comprende, indiscutiblemente, el entorno lingüístico.
La motivación de los alumnos para investigar acerca del
lenguaje del chat surge a partir de la lectura de una entrevista
publicada por el diario Clarín, con motivo de la realización
del 3º Congreso Internacional de la Lengua, en la
cual quedaba de manifiesto la postura de Pedro Luis Barcia,
presidente de la Academia Argentina de Letras:"El chateo
estimula un idioma cada vez más limitado y amputado,
que se basa en no más de 200 palabras y es de una pobreza
enorme. El privilegiar la rapidez por encima de cualquier
otro valor produce un uso degenerativo de la lengua.".
Los alumnos cuestionaron esta sentencia porque
no coincidían con sus pensamientos y surge así la propuesta
de analizar el lenguaje del chat, observar si puede
traspolarse o no a otros ámbitos lingüísticos, incluido el
escolar, buscando evidencias en su contexto a fin de comprobar
si lo que sostienen los adultos es verdad o solo un
prejuicio.
A posteriori se sugirió la lectura de material bibliográfico
sobre el tema, para revisar diferentes aspectos: la evolución
de la lengua, las posturas de diversos teóricos acerca de
esto y la aparición del lenguaje del chat y sus características.
Se lo comparó con el lenguaje escrito convencional y también
se indagó acerca de la ortografía como norma y sus
reglas en el idioma español y la evolución de la lengua como
sistema convencional y social de signos.
Después. se promovió la búsqueda de problemas vinculados
con el uso del lenguaje que hacen los adolescentes en
la actualidad,lo que permitió que los alumnos se enfrentaran
a situaciones conflictivas cotidianas y concretas.
Durante el desarrollo del proyecto investigativo -a fin de
poner a consideración una cita de autoridad, cuestionarla
y buscar fundamentos para demostrar que era una cuestión
de "opiniones" que ellos no evidenciaban en su contexto
social y escolar-, los alumnos y las alumnas enfocaron
el problema, delimitaron la población a estudiar
(alumnos de Polimodal de la E. E. M. Nº 241 de Pujato, provincia
de Santa Fe, docentes y padres) e intentaron la formulación
de hipótesis.
Dentro de las actividades desarrolladas, entrevistaron a
los alumnos de Polimodal para averiguar si chateaban,
con qué fines, y para ver si usan sus deformaciones; también
para determinar si este tipo de lenguaje lo utilizan
en otros ámbitos, incluido el ámbito lingüístico escolar.
Además se conversó con los docentes, madres y padres de
los alumnos entrevistados y con profesionales del tema, a
fin de recabar sus opiniones acerca del lenguaje del chat,
la posibilidad de que se traslade a otros ámbitos y su incidencia
o no en la ortografía de los alumnos. Se realizó
posteriormente un análisis fundamentado de las encuestas
y un cruce de opiniones de los entrevistados.
Para observar el lenguaje del chat en uso, se analizaron
conversaciones de chat de adolescentes para encontrar
aquellas características propias de ese lenguaje, buscando
los "errores"o "desviaciones"de la lengua que aparecían allí.
Por último, se observaron y analizaron diferentes textos
escritos (evaluaciones, trabajos prácticos, toma de apuntes)
presentes en las carpetas escolares de los alumnos a fin de
"hallar" abreviaturas y otros aspectos propios del lenguaje
del chat.
s
A partir de la investigación, los alumnos concluyen en que
las hipótesis planteadas han sido verificadas: los alumnos
dicen mantener sus errores de ortografía a partir del uso
del lenguaje del chat y no haberlos incrementado. Además,
reconocen que existen ámbitos lingüísticos donde las abreviaturas
y el lenguaje propio del chat pueden usarse (celulares
y correo electrónico) pero que también existen
otros, como el escolar, donde este tipo de lenguaje no es
adecuado. Esto lo demuestra la revisión de sus carpetas en
las que se observan solo las abreviaturas convencionales.
Del cruce de opiniones con los adultos se observó que, si
bien demuestran un prejuicio sobre el lenguaje del chat,
mencionan como responsable de los errores de ortografía
a la falta de lectura, el trabajo de corrección del docente
y la enseñanza de la lectoescritura.
Desde nuestra perspectiva docente podemos decir que,
paradójicamente, en plena era de la imagen y como consecuencia
de la expansión tecnológica, existen muchas
personas que utilizan la escritura para comunicarse. En el
lenguaje del chat muchas veces quedan ausentes las reglas
ortográficas, pero debe destacarse que, de igual modo, se
utilizan elementos propios de la comunicación escrita mediante
una nueva y valiosa forma de codificar el lenguaje
oral y gestual.
Nuestras alumnas y nuestros alumnos pudieron comprender
que el lenguaje del chat es solo un código más
para comunicarnos, que tiene leyes propias y que se usa en
situaciones determinadas. El chat es una herramienta más
que nos acercan las nuevas tecnologías, una herramienta
para ser usada en circunstancias concretas, con un destinatario
que maneja nuestros mismos códigos; depende
del usuario de la lengua conocerlos para que el proceso
de comunicación sea eficaz.
La sociedad actual habla, lee y escribe para pensar y recrear
el mundo, para educar, para crear conocimiento, para
disfrutar, para comunicarse. Como docentes de Lengua
forjamos un proyecto de investigación que les permitiera
a nuestros alumnos poder leer, escribir y hablar mejor de
lo que ya lo hacen, forjando desde la escuela un espacio
multidimensional para buscarle un nuevo sentido a la alfabetización
de las generaciones jóvenes, responsabilidad
que nos compete, no solo a los profes de Lengua, sino a
todos los que enseñamos usando la lengua, para que nuestros
alumnos participen activamente en la cultura letrada.
* Profesoras de Lengua y Literatura de la Escuela Media Nº 241 de
Pujato, Santa Fe.
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