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Reflexión acerca de la película LOS CORISTAS
Viendo la película Los coristas, con
alumnos de 8º hace dos años en la escuela
"San Luis Gonzaga" de Santa Fe,
surgieron estos comentarios:"Profe,
¿somos así como ellos?","Igualitos a
nosotros estos pibes","No. Nosotros
somos más buenitos". No dije nada.
Pensé en el cine "que invita" y que permite
-del mismo modo que a los chicos
de la película- expresarse y los corre
de ese rótulo de "que con ellos no
se puede lograr nada","no pueden
aprender","no saben nada","no tiene
estímulos de las familias", etcétera.
Enseñar en contextos marginales:
cuesta, sí, encontrar la manera de interesarlos,
de que se entusiasmen con
un contenido para poder desarrollarlo
ampliamente y seguir luego con lo
planificado. Existen las estrategias y
los caminos. Es cuestión de búsqueda
y de tiempo. Se necesita, primeramente,
el orden, la disciplina. Luego el momento
de la negociación que,para mí,
no es más que mostrarse tal cual uno
es, "desnudar el alma" y afirmarles
con la mirada, con la actitud y la palabra
que ellos son valiosos, que hay
que comenzar a despertar y demostrarlo;
primero, con ellos mismos. Para
ello, es necesario estar convencidos
como docentes de "que se puede", que
incentivados y acompañados pueden
lograr buenos trabajos.
Y comienza la tarea como la del preceptor
en la película.El trabajo intensivo
en valores como el respeto, la tolerancia,
el silencio, las correcciones
fraternas, necesarios para crear ese espacio,
ese lugar simbólico de trabajo
compartido. La tarea del docente, en
la película, es agotadora. También lo
es para nosotros. Detrás de cada acto
de rebeldía, de desafío al docente, hay
un pedido de ayuda escondido, un "decime
algo", un "quereme mucho", o
una historia de abandono. No obstante,
hay que seguir. El maestro no se
quedó en un mar de lamentaciones;
sabía lo que hay detrás de cada chico,
pero continuó. Los reconocía por sus
gestos, sus miradas.
Corrige, pone límites con firmeza, sin
gritos y se asombra de lo que los chicos
son capaces de lograr. No engrandece.
No descalifica al que no posee
un tono de voz acorde; le busca otro
sitio dentro del coro; sabe que cada
uno es importante, cada uno cumple
una función en el equipo.
Los chicos de la película encontraron
en ese maestro otra forma de vincularse
y junto a él vivieron momentos
inolvidables pese a las situaciones difíciles.
Supo transmitirles cantos de
esperanza frente a la desesperación y
el abandono. Les sembró optimismo.
Muchos quedaron en ese lugar. Como
los nuestros. Después de clase vuelven
al barrio y a sus calles donde encuentran
ofertas poco saludables.
Gracias a la gente que hace este tipo
de películas porque nos permiten reflexionar,
compartir, debatir junto a
nuestros alumnos. Gracias a los chicos
que se aburren porque nos provocan y
nos invitan a buscar, crear, explorar,
ensayar otros caminos. A cuatro alumnos
la película no les gustó. Así que
los miré, sonreí y me puse a pensar en
otros recursos para ellos.
Mirian Stivala, profesora de enseñanza
media de adultos y vicedirectora de la
E.G.B. 3 "San Antonio de Padua" de la ciudad
de Santa Fe.
mirianstivala@yahoo.com.ar
javienzo_2003@yahoo.com
Un espacio de estímulo
Creo que luego de 20 años de docente
en La Matanza, y de 47 de argentino
sobreviviente, me llegó el momento
de elogiar el empeño y calidad de su
publicación. Es realmente un espacio
que estimula mi tarea y me devuelve
una posicion ideológico-política que
contextúa mis prácticas pedagógicas
devolviéndole sentido a mi oficio. La
verdad es que el modelo de los 90
frustró muchas de mis utopías educativas,
quitando el disfrute y la tenacidad
del recién recibido de un magisterio
que sostendría la democracia
recientemente recuperada. Empecé de
grande y tengo medalla de honor, pero
-la verdad- es que eso no dice nada.
Me gusta más decir que mis pares me
reconocen y mis ex alumnos me saludan
con beso y todo. En cuanto a la
capacidad técnico pedagógica, creo
poner mi grano de arena para salir de
la mediocridad. Trabajar en La
Matanza y en Virrey del Pino me han
dado una conciencia social y un compromiso
que no decae a pesar de que
hoy me desempeño en Villa Luzuriaga
y en un medio urbano óptimo, o casi.
La revista y el canal de televisión
Encuentro son la fuente de juvencia
que necesitaba y espero seguir leyéndolos
o visionándolos por muchos
años más.
Sergio Rubén Deinadel, profesor de
Educación Media Básica, Villa Luzuriaga,
Buenos Aires. patoruzuupita@hotmail.com.
Convocamos a todos los lectores
y lectoras para que nos cuenten
sus experiencias con la revista:
¿Qué número le gustó más? ¿Qué
tema le resultó más interesante?
¿Pudo llevarlo al aula? ¿Qué tema
le gustaría que desarrolláramos?
¿Otros comentarios?
Escribir a:
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