Una banda que dibuja
Judith Gociol / jgociol@me.gov.ar

Quizás porque está enmarcada en un cuadrito, la historieta se parece a una ventana. Atravesar sus contornos es una experiencia ilimitada: códigos que el lector aprende a compartir, sentidos que redimensiona, fragmentos que une, vacíos que completa, imágenes que lo transportan, temas y paisajes que acrecienta con su imaginación.

De las maravillas de ese universo de lectura están convencidos los integrantes del Movimiento Cultural Banda Dibujada, un grupo de dibujantes, guionistas y bibliotecarios de distintas partes del país que -desde julio de 2004- pelean por que la historieta para niños y jóvenes encuentre el lugar social que merece, hasta ahora opacado con el rótulo de género menor.

Nadie puede prever el destino de los productos culturales. Las famosas revistas Hora Cero y Frontera, creadas por Héctor Germán Oesterheld, no fueron pensadas para un público infantil y, sin embargo, los chicos y adolescentes de los años 50 las esperaban con avidez. Tampoco Matías, de Sendra; ni Macanudo, de Liniers, han sido tiras creadas para niños pero son resignificadas por ellos. ¿Qué abarca, entonces, la historieta infantil? "La diferencia está en la intención del autor -sostiene Chanti, historietista-. Muchas veces cuando un autor piensa en un público determinado, en vez de limitarse como creen muchos, se le abre un mundo donde puede ser cómplice con el lector sobre determinados temas y elementos". Para los integrantes de la Banda, la infantil es una parte más del género, pensada desde el vamos para un público definido y que contempla algunos elementos (como un lenguaje, ciertas figuras y un tratamiento estético) que puedan ser comprendidos por el lector, acorde con su edad. "Más allá de eso -explica el guionista Diego Agrimbau- no hay dogmas a los que atenerse; prácticamente cualquier tema o estética puede aplicarse si se lo sabe llevar en forma adecuada. Incluso temas que pueden parecer tabú como la violencia, son parte integral de muchísimas tiras para chicos y no por eso resultan perjudiciales".

La historieta nació como un género de entretenimiento en la prensa amarilla estadounidense y logró una enorme aceptación popular en todo el mundo. Aunque ya nadie se anime a decir que desconoce a Mafalda o al Corto Maltés, todavía quedan recelos sobre el status de esta práctica cultural.

"Lamentablemente, la palabra 'historieta' es un término utilizado de manera despectiva, por lo menos acá en la Argentina -agrega el dibujante César Da Col-. No me canso de escuchar en los medios de comunicación eso de 'la historieta de hacer la cola para cobrar la jubilación', o 'siempre la misma historieta', como si historieta fuera sinónimo de algo ridículo o de cosa poco seria".

Este ninguneo abarca por supuesto a las viñetas infantiles. "No están consideradas como formas didácticas o constructivas. Una chica o un chico que lee un libro sigue siendo considerado más inteligente que el que lee historietas", ejemplifica Agrimbau.

Y si, a pesar de todo, esta percepción va cambiando socialmente, la industria editorial argentina no parece darse por enterada, según denuncian los integrantes de la Banda. Hay obras perdidas en el olvido y obras encajonadas en los escritorios de dibujantes y guionistas, que merecerían ser reunidas en libros -un formato menos vulnerable y más noble que el de las revistas-, lo que permite una práctica lectora intensa, a la vez que protege y perpetúa las historias.

El grupo publica on line una serie didáctica en viñetas, El fascinante mundo de la historieta, con la idea de que sea una herramienta para los y las docentes. Cada entrega está realizada por un artista diferente y a través de esos trabajos, el género se explica a sí mismo y, a modo de un metalenguaje, enseña sus elementos constitutivos a la vez que devela -en parte- sus secretos. El sueño de la Banda es compilar ese material en un libro. Esa es la nueva ventana que está a punto de abrirse.

FICHA TÉCNICA

Banda Dibujada tiene su blog, http://bandadibujada.blogspot.com y un manifiesto que invitan a los interesados a adherir http://www.imaginaria.com.ar/15/0/banda-dibujada.html. Las tiras pueden leerse en el sitio web Imaginaria, donde coordinan el espacio historieta http://www.educared.org.ar/imaginaria/biblioteca/. Y las y los adolescentes de 12 a 18 años pueden participar de un taller gratuito que se dicta los sábados en la Alianza Francesa, en la ciudad de Buenos Aires. http://bandadibujada.blogspot.com/2007/02/banda-dibujada-en-la-alianza-francesa.html
   
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