Curso de apoyo al último año del Nivel Medio/Polimodal
Para evitar los bochazos

Silvina Seijas / sseijas@me.gov.ar
Fotos: Clara Rosson

Las Secretarías de Educación y de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología decidieron llevar adelante un curso gratuito y optativo que permita una articulación entre la escuela media y el nivel superior, para facilitar el ingreso a las universidades nacionales.

¿Cuántos chicos están realmente preparados para dar el gran salto? Luego de una década caracterizada por el profundo deterioro de la escuela media, producto de la reforma iniciada con la recientemente derogada Ley Federal de Educación, las noticias de bochazos masivos en los exámenes de ingreso a las universidades nacionales ya no deberían sorprender a nadie.

Con esa inquietud en mente, un grupo de profesionales de las Secretarías de Educación y de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, creó en 2004 el Curso de apoyo al último año del Nivel Medio/Polimodal, para facilitar la articulación con el nivel superior. La iniciativa recibió el respaldo de diecinueve universidades nacionales con presencia en el área metropolitana, interior de la provincia de Buenos Aires, noreste y noroeste del país.

El curso -optativo y gratuito- está estructurado en nueve encuentros, que se realizan los sábados de 9 a 13. Dictadas por profesoras y profesores universitarios y docentes del Nivel Medio/Polimodal, las clases se organizan en torno a tres ejes: lectura, análisis y producción de textos literarios; lectura y producción de textos informativos y argumentativos; y comprensión de información matemática. Educadores y alumnos reciben materiales de trabajo elaborados especialmente para esta instancia por la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio.

Perder el miedo

Martín Leguizamón, coordinador académico del curso por la Universidad de Buenos Aires, fue de los primeros en sumarse al emprendimiento. Impulsado por su experiencia como docente del CBC, Ciclo Básico Común, se puso al frente de un grupo de escuelas del norte de la provincia de Buenos Aires, para cambiar el punto de vista de jóvenes y adultos.

"Lo primero que encontré fue un escenario muy de película de Adrián Caetano, esos barrios bien característicos del conurbano; con escuelas de paredes descascaradas y directores que se sienten observados, cuestionados en su labor -relata Leguizamón-. Es difícil hacerles entender que uno no va a retarlos, que uno está ahí por otra cosa".

De esa "otra cosa", Martín sabe bastante: dificultad en la comprensión de consignas o de textos, problemas en la elaboración de respuestas, vocabulario empobrecido, horrores de ortografía, miedo ante el abordaje de temas nuevos. Complicaciones a las que se enfrenta todos los días en sus clases de "Introducción al conocimiento de la sociedad y el Estado", en el ingreso a la UBA, y que los estudiantes arrastran desde su paso por la secundaria.

"Nuestro objetivo es que los chicos entiendan de qué se trata la universidad, que pierdan el miedo y vean que no hay diferencia entre ellos y los que ya están del otro lado, en el CBC", explica. En las tres ediciones del curso, Martín llevó a los alumnos a un teórico y a un práctico en la facultad, para que conozcan cómo es el trabajo cotidiano. "Lo más gratificante es verlos llegar cada sábado, muy temprano, sin que nadie los obligue -asegura-. Estos chicos quieren superarse: muchos hablan de no repetir la historia de sus padres, de ser alguien en la vida, de tener un pasar digno para ellos y sus familias".

La primera edición del curso, como experiencia piloto, se realizó en la Ciudad de Buenos Aires, y en el conurbano ampliado: Gran Buenos Aires, Luján y La Plata. Ese año asistieron a los encuentros 15.000 chicos. En 2005, la iniciativa se extendió a Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán: 60.000 alumnos participaron del curso; y la cifra se mantuvo en la inscripción del 2006.

"¿Por qué no trabajamos así siempre?"

Cristian Juárez cursaba el último año del Polimodal cuando hizo el curso, en 2005. Cuenta que llegó a la primera clase "sin saber de qué se trataba, con la curiosidad de probar algo nuevo". Romina Maita, una de sus compañeras, supuso que se encontraría "con algo muy estructurado, parecido a lo que estábamos acostumbrados en el colegio". En cambio, los esperaban reuniones distendidas, talleres, espacios preparados para favorecer la reflexión y estimular el aprendizaje desde otro tipo de práctica pedagógica.

"Ellos me preguntaron: '¿por qué no trabajamos así siempre?", recuerda una de las docentes del grupo, Nilda Albarracín. "Decían que si el resto de los espacios curriculares se manejara de esta manera, a ellos no les resultaría tan difícil el cambio a la universidad". José Fassio, que además de guiar algunos de los encuentros capacita a sus colegas para dictar el curso, lo explica de modo sencillo: "Se rompen las estructuras a las que están habituados, y se da paso a la creatividad".

De eso da testimonio otra alumna tucumana: Antonella Lamontanaro cuenta: "En los talleres se trabaja diferente; nos expresamos con los profes y con los otros chicos, decimos lo que pensamos y lo que sentimos". Romina vuelve a intervenir: "Está bueno que nos enseñen de esta forma, para razonar, para poder ver lo que está implícito en los textos". Adriana Ibáñez López, otra de las profesoras, señala: "Hay cosas básicas que los chicos no conocen; es bueno que sepan ligar la matemática con cuestiones de la realidad cotidiana, que sepan descifrar un gráfico; que cuando lean un artículo en el diario, sepan interpretarlo".

Ángel Corbalán también es tucumano, y también hizo el curso a fines de 2005. Para él, "El problema es que en la secundaria no se tocan ciertos temas estratégicos. Vimos cosas que uno o dos años atrás, o ayer mismo, no sabíamos; vamos aprendiendo cosas nuevas y tomando conciencia acerca de cómo fue nuestro pasado, para poder mejorar el futuro". Y completa Marcela Toledo, compañera de Ángel: "Aunque después no sigas estudiando, el curso sirve para la vida cotidiana; para pensar las cosas que están pasando en nuestro país".

Está previsto que la edición 2007 del curso se inicie a mediados de año. Para obtener más información sobre las clases, los materiales o la inscripción, docentes, alumnas y alumnos pueden consultar la página web del programa (www.me.gov.ar/artisup) o escribir al correo electrónico: apoyo@me.gov.ar.

     
   
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