Educación sexual
por Rudy

La señorita Silvia se preguntó si ella era la persona adecuada para enseñarles a sus alumnos "educación sexual". Porque, por un lado, ella era maestra, tenía los recursos académicos, pedagógicos y conceptuales requeridos, se consideraba una persona sana, con una sexualidad normal y de mente abierta. Peroo. porque siempre hay un "peeeeeeeeero": ¡del otro lado estaban "los alumnos"! Esos seres sorprendentes, inclasificables, de reacciones actitudinales tan diferentes que nadie entendía cómo era posible que todos pertenecieran al mismo género, teóricamente "ávidos de saber" y en la edad que la sociedad marca como la indicada para el aprendizaje. ¡Pero hay que estar en el aula para saber lo que pasa adentro! ¡Y si Sarmiento es el "padre del aula", ella misma y miles de maestras y maestros son " madres del aula", en el "día a día, minuto a minuto".

Y la educación sexual es un tema delicado. No todos los chicos están en el mismo momento de desarrollo, cada uno tiene sus inquietudes, sus dudas, sus mitos, sus preguntas. Pero por algo la señorita Silvia es la señorita Silvia. Enfiló hacia la clase cual misil teledirigido, y ¡ahí se metió!

-¡Buenos días, chicos! -saludó al ruido.
-¡Buenos días, señorita! -le contestó la muchedumbre.
-Chicos, hoy vamos a hablar de un tema muy especial. la educación sexual!
-¡Uy, qué bueno! -gritó Ariel.
-¡Seño, Ariel trató de darme un beso! -gritó Raquelita.
-¿Es cierto eso, Ariel? -preguntó la señorita Silvia.
-¡Por supuesto, seño, por supuesto! ¿Acaso no estamos en una clase de educación sexual? ¡Si fuera una de matemáticas, haría cuentas.!
-¡¡Ariel!!!! ¡¡¡Parte de la educación sexual es saber que hay algunas cosas que no se deben hacer!
-Bueno, seño, hagamos una cosa. Yo hago lo que quiero, y usted me dice si está bien o si está mal. ¿qué le parece?
-¡No, Ari! Parte de la educación es que la gente sepa lo que puede hacer o no "antes" de hacerlo ¿entendés?
-Entiendo pero no me gusta, seño.
-Bueno, Ari, eso es parte del tema.
-¡Educación sexual es no poder las cosas que me gustan, seño? ¡Es una porquería, entonces!
-No, Ari, no es eso. es hacer lo que te gusta pero con límites. por ejemplo, el lugar; por ejemplo, la edad; por ejemplo, que las demás personas también estén de acuerdo.
-Seño -este fue Joaquín-. lo de las demás personas no lo entiendo. Si, supongamos, Ariel le quiere dar un beso a Raquelita ¿le tiene que pedir permiso a la mamá, al papá, a la mamá de Raquelita, a usted, a mí?
-¿Qué?
-Usted dijo "que las demás personas estén de acuerdo".
-Las demás personas que tengan que ver, Joaquín. Por ejemplo, si vos le querés dar un beso a Raquelita, ella tiene que estar de acuerdo.
-¡No, seño, eso está muy mal! -Ariel, otra vez-. ¡Si Joaquín le da un beso a Raquelita, yo le pego una trompada a él, y no le pregunto si está de acuerdo, ni a él ni a Raquelita!
-Perdone, seño, pero. ¿esta clase es de educación sexual, o de violencia? -esta fue la dulce Julieta- porque a mí me dan muchas ganas de escucharla hablar de besos, abrazos, sonrisas, caricias.
-¡Qué dulce! -dijo la señorita.
Y Julieta siguió:
-Mimos. eso que hacen las parejas, ¿vio, seño?
-¿Eso que hacen las parejas?
-Sí, seño, lo que hacen las parejas... empiezan con unos mimos... ¿sabe de qué estoy hablando, no?
La señorita Silvia se puso roja, naranja, amarillo, verde, azul, índigo, violeta; recorrió el arco iris en su cara y volvió al rojo.
-Yo sí, nena, pero vos, ¿cómo lo sabés?
-Very-Calentitos.com, seño, la página hot más visitada por los chicos.
La señorita Silvia suspiró. Inspiró. Y con su mejor cara actitudinal, dijo:
-Chicos, hoy vamos a hablar de educación sexual ¿qué tienen para enseñarme?


   
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