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Agradecimiento
Deseo agradecerles que llegue a nuestras
escuelas, tarde pero llegan, las revistas
El Monitor de la Educación.
Quiero contarles que a través de la revista
se ha despertado en mí la curiosidad
por conocer autores que nada
tienen que ver con las disciplinas con
las que trabajo. Tal es el caso de
Francesco Tonucci y Graciela Montes,
entre otros. También espero con ansiedad
las notas que aparecen, historias
de vida, de lucha y sacrificio. Eso
reconforta y hace que uno no se sienta
solo. Ahora, me encantaría contar
con la dirección de esos colegas y poder
así conectarnos.
Quiero destacar el placer de disfrutar
el espacio que cada número dedica a
la lectura, eso siempre lo comparto
con mis alumnos de magisterio. Les
deseo un excelente 2007 y como decía
mi padre "Quiera Dios, podamos transitar
siempre juntos y bajo el mismo
cielo".
Claudia Ferrer, profesora de Biología y
Geografía de Wanda, Misiones.
fer_cam@arnet.com.ar
Trabajo sobre
¿Qué es una buena escuela?*
Comenzamos el año reflexionando
acerca de ¿Qué es una buena escuela?,
inspirados en la revista El Monitor.
En el inicio del ciclo lectivo 2006 estábamos,
como hoy, todos los que anhelamos
y deseamos que el espacio y el
tiempo a compartir durante largos
meses fueran facilitadores de nuestras
aspiraciones, reparadores de las
angustias cotidianas, productores de
conocimientos y transmisores de cultura.
Porque imaginamos y sentimos
como necesarios e imprescindibles espacios
que opongan la paz a la violencia
cotidiana, la solidaridad al individualismo
destructor, y que ponderen
el respeto por todos.
Fundamentalmente, por uno mismo
porque, ¿alguien puede querer si no
se quiere a sí?, ¿alguien puede considerar
al otro si no puede mirarse a sí
mismo?
Intentamos con mucho esfuerzo privilegiar
la palabra, el diálogo, y apostamos
por el aprendizaje y la experiencia
como fuente de conocimiento y
crecimiento humano. Lo fuimos logrando.
Aunque claro que hubo obstáculos
y frustraciones.
Una docente me preguntaba la semana
pasada con mucha indignación:
"¿La escuela no tiene instrumentos
frente al atropello, la incomprensión,
la demanda ilimitada y las manifestaciones
violentas e irrespetuosas de
muchos?". Sí, solo tiene una respuesta:
mostrar que hay otros modos de
convivencia que pueden albergar el
disenso, la reflexión pero, sobre todo,
la palabra como persuasión.
Buscamos desarrollar los aspectos
más luminosos de los humanos ya que
como adultos -padres y maestros- tenemos
el deber ineludible de ser referentes
de estos niños que nos miran.
¿Constituimos una buena escuela?
Creemos que sí: porque hubo proyecto
pensado entre todos; porque trabajamos
y pusimos ganas; porque como
educadores no eludimos el conflicto;
porque fuimos respetuosos, escuchamos;
y porque logramos definir este
espacio como un lugar saludable en el
cual cada uno tuvo oportunidades y
logros. Cuando surgieron dificultades,
también pudimos pensar. Y cuando no
alcanzó con los que la habitamos,
otros especialistas, con otros saberes,
nos ayudaron a orientar nuestra tarea,
y a orientar a los padres y a los niños,
principio y fin de la tarea educativa.
Así tuvieron una posibilidad más de
crecer, disfrutar, alegrarse y aprender.
Nosotros seguiremos trabajando por
una buena escuela para nuestros niños
y porque merecemos todos confiar
en las instituciones, construcciones sociales
necesarias. En los caminos de lo
posible se orientó nuestro trabajo.
Estoy viviendo por última vez la preciosa
experiencia, rica y emocionante
de cerrar un ciclo lectivo. Mi jubilación
llegará en los próximos meses del año
2007. Mi gestión de 17 años en esta
querida escuela me lleva a pensar que
he tenido el privilegio de descubrir
que este era mi lugar en el mundo
profesional. Lugar que amé, donde
aprendí, crecí y di todo lo que estaba a
mi alcance frente a la responsabilidad
de dirigir y sostener una institución.
Y, por supuesto, he aportado a la lucha
cotidiana por la Verdad, la Paz, la
Justicia, los Derechos de las Niñas y
los Niños y los Derechos Humanos y
sigo creyendo, con firmeza, tomando
las palabras del poeta y libertador
José Martí en que "un mundo mejor
es posible".
A los niños solo puedo decirles que
siempre alenté el anhelo de que todos
tuvieran las mejores posibilidades de
vida. Y ahora sí: ¡Gracias! Y hasta el
año próximo.
Evangelina Morales, directora de la
Escuela de nivel primario Maximio Victoria,
Ciudad de Buenos Aires.
* Fragmentos del discurso pronunciado en
el acto de cierre de año.
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