Ese momento tan esperado
El recreo
María Cristina Linares

"En los patios juegan, corren, saltan, se ríen como todos pero sin excesos. No se atropellan, no se arrojan al suelo, no se estropean la ropa. A Sarita le gusta mucho saltar a la cuerda y dar vueltas a ésta para que salten sus compañeras,mientras que algunas prefieren el ¡Pescador, pescador.. me dejará pasar!" (Pablo Pizzurno, Prosigue, libro segundo de lectura corriente, 1925).

El tiempo y los espacios para el recreo no existieron siempre. En lugares cerrados o abiertos, chicos o grandes, de baldosas o tierra, los juegos infantiles pasaron de generación en generación, muchos fueron olvidados.

A principios del siglo XIX hubo experiencias de recreo como la realizada por Samuel Wilderspin en Inglaterra, pero con el propósito de vigilancia, corrección y disciplinamiento del niño. Para este maestro el patio se comparaba con el mundo, donde los pequeños eran dejados libres y los maestros tenían la oportunidad de observarlos y darles consejos. El recreo era visto como remedio para evitar las malas costumbres, corregirlas y rescatar a los niños de las malas tendencias.

A fines del siglo XIX triunfaba la escuela pública, obligatoria y laica, el método de enseñanza simultánea (según el cual treinta o cuarenta alumnos realizaban a la vez la misma actividad) y la escuela graduada. Fue en este momento, con la constitución de los sistemas educativos nacionales, cuando se instituyó el recreo de manera generalizada. Los fundamentos para la implementación de los recreos escolares se basaron en la biología, la fisiología y la higiene. El objetivo del recreo era reponerse de la fatiga.

En la Argentina, la educadora Juana Manso impulsó la práctica de los recreos y los patios. Más tarde, la ley 1420 la incorporó como normativa obligatoria. En su artículo 14° establecía: "Las clases diarias de las escuelas públicas serán alternadas con intervalos de descanso, ejercicio físico y canto".

Las diferenciaciones por género, tan comunes en el origen de la educación, llegaron a los patios. Rodolfo Senet, un reconocido pedagogo, prescribía que "en las escuelas mixtas los patios deben ser separados para ambos sexos y también separados los de niños pequeños y los mayores".

Las posibilidades edilicias no necesariamente se ajustaron a esta recomendación, pero los juegos separaron a ambos sexos durante muchos años. En los recreos se jugaba al Arroz con leche, La Farolera, La Paloma Blanca, La Ronda de San Miguel, Aserrín aserrán, Mambrú se fue a la guerra, Pisa pisuela color de ciruela, la escondida, el balero, la rayuela, las bolitas, las figuritas y muchos más.

Varios pares opuestos existieron entre el aula y el patio. En el aula, generalmente, el niño no podía decidir con quién sentarse, en el patio podía elegir con quién jugar; el aula es un espacio cerrado, el patio es abierto; en el aula el control es casi total, en el patio es difuso. El recreo significaba la libertad de poder ser tal cual se era.

¿Qué significa el recreo en la actualidad? ¿Qué continuidades y qué cambios se pueden observar?

Universidad Nacional de Luján
Museo de las Escuelas
(museodelasescuelas@yahoo.com.ar)

   
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