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Pensando el futuro del futuro
El Programa Elegir la Docencia está orientado
a acompañar y estimular la formación de
jóvenes que, acaso a contramano de las
consignas más extendidas acerca de las conveniencias
profesionales, optan por la docencia.
En esta nota, ellos mismos hablan de sus
razones, sus sueños y su compromiso con la
enseñanza.
Asumir la formación de
los futuros docentes como
una política que reconozca
y potencie las búsquedas
y trayectorias de los jóvenes, implica
considerar las posibilidades de
desarrollo social y cultural que ellos
pueden ofrecer para las comunidades
a las que pertenecen. Comprender
la formación docente en
estos términos significa pensar el
futuro del futuro; reconociendo la
importancia de las instituciones
formadoras, en tanto organizaciones
responsables de brindar experiencias
y saberes a quienes tendrán
a su cargo la distribución del
capital cultural en nuestra sociedad.
María Natalia Mondragón tiene
18 años, vive en Gualeguaychú
-provincia de Entre Ríos- y estudia
para ser profesora en Ciencias
Políticas. Este año recibió una beca
del Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología de la Nación,
a través del Programa Elegir la Docencia,
dirigida a ampliar sus posibilidades
de estudio y formación.
Así se refiere a su opción por la
docencia: "Decir que quiero ser
docente para educar, formar, enseñar,
puede sonar a frase impostada;
y decir que a través de esto
me gustaría ser parte de una sociedad
distinta, casi una utopía.
Pero todavía creo y tengo sueños.
Lo malo y lo bueno que recibí de
mis profesores confluyeron en lo
que hoy viene a ser algo así como
la gran decisión o elección.(.)
También influyó, no puedo obviarla,
la realidad que, como argentina,
gozo y sufro, y que me incita
a hacer algo para mejorarla. (.)
Me gusta la posibilidad de tener
en mis manos, aunque sea mínimo,
el poder hacer cambios, renovar
y tratar de que la educación
sea mirada con otros ojos".
Son muchos los jóvenes que
hoy eligen ser docentes porque
esto representa para ellos una
oportunidad de construir otro futuro.
La formación docente es un
ámbito que convoca inquietudes,
aspiraciones y compromisos de los
jóvenes en su vínculo con la sociedad
y la cultura a la que pertenecen.
Al tiempo que se sienten
actuales protagonistas de esa sociedad
y esa cultura, ven en la profesión
docente una oportunidad
para asumirse como partícipes de
la reconstrucción de los lazos sociales,
de la producción de condiciones
de acceso al conocimiento,
y de la revalorización y el
enriquecimiento de la cultura de
sus comunidades de origen. Así lo
testimonian los textos que escribieron
los jóvenes al postularse a
las becas de estímulo académico
que desde este año entrega el
MECyT(1):
"Crear el interés por el saber se
vuelve cada vez más complicado.
pero no imposible. Es por eso que
ser docente hoy resulta interesante,
ya que se tiene la posibilidad
de saborear el gusto de crear un
presente más fructífero y un futuro
más rico y placentero, de construir
un mundo mejor, más justo,
donde respirar y vivir sea agradable".
(Débora Vexelman, 18 años,
provincia del Chaco, Profesorado
de Psicología).
"Me gustaría ser docente porque
si bien en mi provincia hay bastantes
profesionales, creo que para
la educación argentina jamás
habrá suficientes docentes para
esto tan difícil que es enseñar.
Realmente me gusta 'luchar' por
conocer, algo que en muchos jóvenes
está como guardado".(Romina
Luján Lobo, 17 años, provincia
de Tucumán, Profesorado
de Geografía).
"Vivo en un pequeño pueblo
donde la gente en su gran mayoría
son chacareros, trabajadores
de la viña y otras tareas que involucran
la tierra. No existen grandes
comercios ni tampoco tanta cantidad
de personas, pero somos
bastantes los que tenemos la voluntad
de salir adelante. Hay muchos
niños y jóvenes que no tienen
recursos para asistir a la
escuela, otros que por ayudar a
sus padres en los trabajos no acceden
a la posibilidad de una educación
escolar. Hay quienes abandonan
el colegio por múltiples
motivos y otros que ya no estudian
porque son mayores. (.) Yo,
desde mi lugar, conozco los problemas
que la gente tiene. Por eso
tomé la decisión de ser docente.
Tengo ganas de aprender, tengo
ganas de enseñar, tengo ganas de
experimentar la vivencia de ser un
educador. (.) Un buen profesor
se carga de energía, enseña y
aprende, conoce y tolera". (Sabrina
Rinaldi, 17 años, provincia de
Mendoza, Profesorado de Lengua
y Literatura).
LAS NUEVAS DEMANDAS
Elegir la docencia supone, también,
comprender las profundas
transformaciones sociales y culturales
que hoy imprimen nuevas
demandas y nuevos sentidos a la
escuela, al quehacer docente y a
la experiencia escolar toda; algo
que en quienes asumen esta carrera
se traduce muchas veces en
aspiraciones. "Siempre pensé que
al último lugar donde volvería sería
la escuela, y puedo comprobar
que era un error", dice con
sus 17 años Mariana Alejandra
Dalto, estudiante de la provincia
de Buenos Aires, que cursa el Profesorado
de Ciencias Sociales. Y
agrega: "Aunque a mí misma me
resulte cómico, no hallé otra salida,
nada me gustó más que aprender
para enseñar. (.) Hasta hoy,
es decir, hasta este año no me animé
a descubrir eso que tanto me
acercaba a la docencia, esa necesidad
de cambiar un "poquito" las
cosas desde el pequeño lugar donde
me toca jugar mi partida. Este
año, con todas las cosas que pasaron
y la mala situación del país,
me impactaron las imágenes de
los chicos que no podían asistir a
la escuela, o que recurrían a ella
para alimentarse; también los chicos
con muy pocos recursos aunque
con una visión de futuro".
Inmersos en una difícil realidad,
quienes inician la carrera docente
proyectan su vocación desde el
deseo de una transformación:
"Hoy, más que nunca, ser docente
es enfrentarse a una realidad
del país bastante adversa, lo cual
constituye un desafío (...). Quiero formar parte de ese proyecto utilizando
como herramienta el conocimiento.
(.) Cada docente,
mediante el conocimiento, engendra
pensadores no conformistas
que aspiran a conocer la esencia
de las cosas, a buscar respuestas
que se aplican a la búsqueda de
algo más", sostiene Adrián Franco,
de 22 años, estudiante del Profesorado
de Biología en la provincia
de Santa Fe.
Si se observa a la escuela como
un escenario de prácticas que la
mantuvieron vigente allí donde la
crisis dejó huellas dolorosas, se la
podrá ver también como oportunidad
de futuro deseable para
quienes deciden encarar una profesión.
"Toda carrera exige responsabilidad,
compromiso y dedicación
al estudio -afirma Ainelén
Delgado, de 18 años, estudiante
del profesorado de Biología en la
provincia de Santa Fe-; la docencia
es una de las que, sin duda, necesita
esos pilares fundamentales para
poder aprender a enseñar y enseñar
para aprender. Es por ello
que me incliné por la carrera docente,
porque estoy segura de que
con una buena educación podemos
construir un futuro mejor y
una sociedad más equitativa. En
el transcurso de mi secundaria
realicé actividades como por ejemplo:
ayudar a niños en clases de
apoyo, participar en investigaciones
(.).Toda esta experiencia me
ha hecho ver que somos nosotros,
los jóvenes, quienes tenemos que
construir nuestro futuro para vivir
en una mejor sociedad".
Al asumir como proyecto la enseñanza,
estos jóvenes anudan las
propias experiencias escolares a
su interés por el conocimiento, y
a los ideales en torno a su transmisión:
"Las artes forman parte
fundamental de la cultura y suele
no brindárseles la importancia
suficiente. La cultura caracteriza
a una sociedad como tal, la distingue
de las demás. (.) Es necesario
que se le dé importancia
desde la educación básica para la
formación de la persona. El arte
permite expresar situaciones y deseos,
frustración, temor, injusticia,
ya sea desde lo personal o desde lo
comunitario. Por eso, porque es
una carrera de constante perfeccionamiento,
yo elijo la docencia.
Espero una adecuada capacitación
durante estos cuatro años, así como
también un campo de acción
que me permita lograr mis expectativas".
(Marilina Amaya, 17 años,
estudiante del Profesorado de Artes,
provincia de San Luis).
"Yo quiero que los chicos amen
ir a las clases de Educación Física,
se diviertan y puedan entender
que la salud es muy importante y
que deben cuidarla. Me gustaría
trabajar al aire libre con gente joven
y también con ancianos, pues
me parece que muchas veces no
encuentran su lugar dentro de la
actividad física. (.) Tengo una
gran preocupación por los adolescentes
y espero ser un puente o
ayuda para ellos". (María Carla
Abraham, 17 años, estudiante del
Profesorado de Educación Física,
provincia de Río Negro).
Las voces de estos estudiantes
suponen un desafío para las instituciones
que los albergan y para
las políticas de formación. Asumir
un compromiso con ellos
significa fortalecer dimensiones
fundamentales de su formación
como futuros docentes, ofreciéndoles
una variedad de experiencias
que les permitan construir
una mirada compleja acerca de la
realidad escolar y los problemas
del mundo contemporáneo, y los
alienten a asumir una posición activa
en las tramas políticas, sociales
y culturales de nuestra época.
Laura Isod y Beatriz Alem
Programa de Renovación Pedagógica
de la Formación Docente
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología
(1) Desde el año 2004, el Ministerio de
Educación otorga becas a jóvenes que
deseen formarse como docentes en carreras
priorizadas del sistema educativo.
Para el año 2004 y 2005, se consideraron
las carreras de formación para nivel medio/
EGB3-Polimodal, dado que se trata
de un nivel que actualmente requiere un
mayor número de docentes formados.
Este año cerca de mil setecientos jóvenes
de todo el país participaron en la
convocatoria para la obtención de becas.
Novecientos cincuenta fueron seleccionados
y hoy cursan sus carreras en las
instituciones que participan del Programa
Elegir la Docencia. |