La escuela y la igualdad

Pensar la cuestión de la igualdad en una Argentina marcada por niveles inusitados de pobreza, desempleo y marginación puede parecer un ejercicio utópico. Sin embargo, por eso mismo nos parece todavía más urgente y necesario. En este momento en que discutimos cómo salir de la crisis, la posibilidad de volver a imaginar una sociedad más justa y equitativa es central. El futuro no está escrito, y dependerá también de cómo definamos hoy nuestro horizonte, el del país que queremos y de las educaciones que necesitamos.

A todos nos duelen las injusticias y las desigualdades. En las escuelas, tuvimos que aprender a convivir con situaciones que nos dejan perplejos, mudos, heridos; a veces paralizados. Frente a tanto dolor y tanto desamparo, parece que lo que la escuela puede hacer es poco. Pero no es poco: darles a los chicos -no importa cómo vengan- la posibilidad de la palabra, la inclusión en la transmisión cultural y en la relación entre las generaciones, es darles un lugar como iguales en esta sociedad, es confiar en que algo mejor tendrá lugar, y que ese algo mejor también tiene que ver con acceder a los mundos que acerca la escuela. Por eso creemos que hay que volver a afirmar a la igualdad como punto de partida de la educación, y no solo como punto de llegada. No se trata de dejar la cuestión de la igualdad para cuando las hambres más urgentes o los dolores más fuertes no estén; es ahora cuando resulta necesario afirmarla y construirla en esa afirmación. En las páginas que siguen, presentamos opiniones, historias y datos estadísticos que esperamos contribuyan a recolocar la igualdad como eje central de la tarea de enseñar.

La escuela y la igualdad: renovar la apuesta
Inés Dussel - Myriam Southwell

Educación y construcción de una sociedad justa
Emilio Tenti Fanfani

Para entender la desigualdad educativa: el valor de la información
Red Federal de Información Educativa - Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa

El difícil camino que va de la pobreza a la igualdad
Por María Silvia Serra

   
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