¿Cómo te imaginás el aula del futuro?

SECUELAS DE LA PLUMA CUCHARITA
"Pienso en aulas con tecnología, no como en mi época que escribíamos con la pluma cucharita. Pero que esté distribuida de manera equitativa. Imagino también una educación que le dé mucha importancia a los idiomas, con maestros que sepan y tengan una actitud diferente a mi profesor de caligrafía de primer año que me obligaba a escribir con la mano derecha cuando yo era zurdo. Y que promuevan la lectura, porque los libros nunca van a dejar de existir. Es decir: que los chicos aprendan a hacer los palotes y también a usar la computadora". (Carlos Rodríguez, 61 años, encargado de un bar)

UN TALLER CON MUCHOS RINCONES
"Yo me imagino una educación armada a partir de aulas-taller. Mesas de distintas formas y colores -que se pueden juntar, separar, acoplar y desacoplar-, donde todos se enfrenten con todos y puedan dar vuelta las sillas si hace falta mirar al pizarrón. Es decir, una arquitectura que permita un ida y vuelta, donde los chicos escuchen al maestro y el maestro a ellos, y todos entre sí; donde se trabaje en grupos y donde se construya a partir del intercambio permanente con otras personas. Todo en un espacio amplio, con muchos rincones: rincones de libros, rincones de ciencias, rincones de juegos, como para no perder -aun entre los más grandes- lo lúdico que tiene el jardín de infantes". (Marina Pérez, 32 años, arquitecta)

NADIE REEMPLAZARÁ AL PROFESOR
"Creo que habrá un aula más tecnologizada -computadoras, pantallas como pizarrón- pero, a la vez, la pienso cumpliendo las condiciones mínimas que deberían tener ahora: limpias, en buen estado... Lo único que me parece que no podra ser reemplazado es el profesor. No va a enseñar un robot, va a seguir habiendo maestros". (Paula Rey, 15 años, estudiante)

ALUMNOS ENCAPSULADOS Y CON ANTEOJOS ESPECIALES

"Dentro de cincuenta años, todas las aulas van a ser digitalizadas. Las clases van a ser en 3D, los alumnos van a estar encapsulados, con unos anteojitos para poder ver todas las pantallas, sentados en semicírculo, como si fueran las butacas de un teatro. En lugar de cuadernos, cada uno va a llevar su notebook. De todas formas, los maestros seguirán existiendo, porque -por más adelantos que haya- siempre se va a necesitar un guía". (Ignacio Barrionuevo, 37 años, encargado de portería)

VOLVER A LA RIGIDEZ
"Quiero una educación como la pasada, como aquella de las décadas del 50 y 60. Más rígida, con más obligaciones para el estudiante y con padres más comprometidos con la educación. Para que el futuro de este país sea realmente promisorio y no el futuro que viene, donde la educación no habrá servido para nada, solamente para destruir a los chicos y para sacar profesionales que ni siquiera están preparados para lo que se han recibido". (Oscar Salvat, 50 años, ingeniero)

UN CAOS SIN DÍAS PATRIOS
"No sé cómo serán las aulas, pero me imagino que, igual que las escuelas, van a estar hechas un desastre. Los chicos serán más violentos y más ignorantes. Creo que la situación se les va a ir de las manos a los profesores, y se dejarán de festejar los días patrios porque ya no van a importar. Puede haber más tecnología, pero también se van a seguir perdiendo cosas". (María Emilia Sorensen, 17 años, estudiante)

TECNOLOGÍA HUMANIZADA
"Las aulas en el futuro, por lo que se ve, por el avance de la tecnología y la introducción de la informática en todos los ámbitos, van a ser más frías. Espero que a la vez haya una educación más humanizada, pensando en el hombre, porque a veces la invasión de la tecnología hace que los hombres estén más separados. O sea, hay que utilizarla pero en función del hombre. A mí me parece que el contacto humano siempre va a ser muy necesario, ese ida y vuelta entre el docente y el alumno, que es lo más importante". (Claudio Rozados, 53 años, comerciante)

AULAS GRANDES, LUMINOSAS Y CALENTITAS
"En el futuro se tendría que cumplir todo lo que ya debería existir ahora y no existe. Imagino aulas grandes, que permitan adaptar aparatos como cañones, proyectores, computadoras; diferentes rincones con elementos para cada materia, instalaciones luminosas y calefaccionadas. No sé, quizás digo esto porque es todo lo que nos faltaba a nosotros en el secundario". (Ana Clara Alonso, 24 años, estudiante de bioquímica)

MÁS INTERNET Y MENOS RETOS
"Me imagino un aula sin profesores, para que nadie nos rete, con pantallas de tele y programas educativos grabados. Que los chicos escriban en computadoras conectadas a internet y con jueguitos. Que en un recreo se salga al patio y en otro se pueda navegar por la web. Que los exámenes se manden por mail al profesor y que la directora sea buena". (Marina Petit de Meurville, 10 años, 5° grado)

ENTRE LAS CLASES PARTICULARES Y EL HOSPITAL
"Los pobres aprenderán con maestros, la clase media por internet y la gente de plata con docentes particulares. Los dos primeros grupos se manejarán con acumulación de datos y definiciones; el tercer grupo, los adinerados, interactuarán con otros más avanzados, y formarán conceptos. Los que tengan maestros irán a recibir las clases a los municipios u hospitales, los que aprendan con aparatos electrónicos lo harán en sus casas, al igual que los que estudien con profesores particulares, pero estos estarán reunidos en grupos chicos seleccionados por sus padres". (Mónica Carró de Spiraquis, 52 años, artista plástica y ama de casa)

   
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