Recién
nacía la Patria
y Carrascal florecía.
Cantos de aves poblaban
en Carrascal las casitas.
¡Saludaban con sus cantos
a un niñito que nacía!
Fue
creciendo con la Patria
el niño de Carrascal
y siendo niño soñaba
con aprender y enseñar.
Fue creciendo con la Patria
y en el suelo de san Juan
todos nombraban el nombre
del niño de Carrascal.
Cuando
niño se hizo hombre,
fue maestro, y San Juan
inmortalizó los nombres
de Sarmiento y Carrascal.