"Siempre creí que este país
merecía ser distinto. Que un día íbamos a
unirnos todos y el destino cambiaría. Recuerdo los barrios
obreros de esta ciudad cuando llegábamos con las banderas
rojas, y la gente se iba reuniendo y se iban logrando cosas. Cuando
el partido socialista era una parte linda de la vida. Cuando las
mujeres nos juntamos por primera vez y empezamos a pelear por
nosotras...".