1949-1959

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Cronología

1977

Alguien anda por ahí
Reúne once cuentos en los que Cortázar vuelve a superarse a sí mismo. Se abre con la inquietante melancolía de "Cambio de luces" y culmina con la violencia policial de "La noche de Mantequilla". Cortázar no sólo crea climas y situaciones irrepetibles, también es capaz de sorprender con proezas estilísticas como "Usted se tendió a tu lado", donde la historia se narra simultáneamente en dos registros distintos; o se da el lujo de rescatar un cuento escrito en los años cincuenta -"La barca o Nueva visita a Venecia"-, intercalando comentarios que lo cargan de ironía y matices infinitos. Sólo Cortázar es capaz de ofrecer tanta riqueza al entusiasmo permanente de sus lectores.

    Cambio de luces
    Vientos alisios
    Segunda vez
    Usted se tendió a tu lado
    En nombre Boby
    Apocalipsis de Solentiname
    La barca, o Nueva visita a Venecia
    Reunión con un círculo rojo
    Las caras de la moneda
    Alguien que anda por ahí
    La noche de Mantequilla

Ceremonias


1978

Territorios
Antes de lanzarse a conquistar los territorios de estas páginas, Cortázar y su amigo y diagramador Julio Silva decidieron entrenarse en compañía de un especialista en la materia, el famoso Buffalo Bill. Los tres compadres aparecen aquí junto a Stting Bull, Crew Eagle y Johnny Baker. Con la misma alegría y desenfado de lenguaje que lo caracteriza, Julio Cortázar recorre los territorios de algunos de sus artistas más queridos y admirados: Pierre Alechinsky, Rita Renoir, Alois Zötl, Leopoldo Novoa, Jacobo Borges, Guido Linás, el propio Julio Silva, Antonio Saura, Jean Thiercelin, Sara Facio, Alicia D´Amico, Leo Torres Agüero, Leonardo Nierman, Luis Tomasello, Adolf Wölfli, Hugo Demarco, Fréderic Barzilay... Acompasado con artísticas fotografías que enmarcan la escritura siempre ágil del escritor argentino, el libro es una acertada reunión de arte con literatura. Sin duda, "Territorios" es una obra de Cortázar que vale la pena conocer.

    Explicaciones más bien confusas
    País llamado Alechinsky
    Homenaje a una joven bruja
    Paseo entre las jaulas
    De otros usos del cáñamo
    Reunión con un círculo rojo
    Grabados de Guido Llinás
    Un Julio habla de otro
    Diez palotes surtidos diez
    Constelación del Can
    Estrictamente profesional
    Traslado
    Las grandes transparencias
    La alquimia, siempre
    Diálogo de las formas
    -Yo podría bailar ese sillón - dijo Isadora
    Poseía permutante
    Carta del viajero


1979

Un tal Lucas
Este libro es el regreso de Cortázar al mundo lúdico y desopilante de "Historias de cronopios y de famas". Bajo el nombre de Lucas, un tal Julio se explaya sobre sus pianistas favoritos, la vida de algunos artistas excéntricos, las costumbres de ciertas familias argentinas, el amor y los amigos. Transgresor inagotable, también ofrece consejos para lustrarse los zapatos, escribir poemas reversibles, dar conferencias, hacerse echar a patadas de un concierto o nadar en una pileta de gofio. Más que un libro de ficciones, es un verdadero manual contra la solemnidad. No es un libro de cuentos, ni una novela, ni una obra misceláneas. Es un libro de Julio Cortázar, es decir, un itinerario espiritual de lo cotidiano, una carta de navegación ciudadana llena de guiños, de picardías, de señas dirigidas al lector como una invitación a participar en el juego. Es una obra para conocer todo lo que se puede conocer de Lucas: sus luchas, sus compras, su patriotismo, su patrioterismo, sus comunicaciones, sus intrapolaciones, sus desconciertos, sus críticas de la realidad, sus clases de español, sus meditaciones ecológicas, sus soliloquios, sus... más insospechados rincones del alma y cotidianidad. El juego que propone el libro podrá comenzarse por donde el lector quiera, saltando sus páginas. Quizá porque este Lucas -trasunto asistemático de un tal Cortázar- ha hecho todo lo que tenía que hacer y se detiene de vez en cuando para dejar, benévola o malignamente, constancia de algo de lo que ha hecho. Caprichosamente, sí, pero también con el admirable rigor de quien fue, en verdad, un maestro.

I
Lucas, sus luchas con la hidra
Lucas, sus compras
Lucas, su patriotismo
Lucas, su patrioterismo
Lucas, su patiotismo
Lucas, sus comunicaciones
Lucas, sus intrapolaciones
Lucas, sus desconciertos
Lucas, sus críticas de la realidad
Lucas,sus clases de español
Lucas, sus meditaciones ecológicas
Lucas, sus soliloquios
Lucas, sus arte nuevo de pronunciar discursos
Lucas, sus hospitales (I)

II
Destino de las explicaciones
El copiloto silencioso
Nos podría pasar, me crea
Lazos de familia
Cómo se pasa al lado
Un pequeño paraíso
Vidas de artistos
Texturologías
¿Qué es un polígrafo?
Observaciones ferroviarias
Nadando en la piscina de gofio
Familias
«Now shut up, you distasteful Adbekunkus»
Amor 77
Novedades en los servicios públicos
Burla burlando ya van seis delante
Diálogo de ruptura
Cazador de crepúsculos
Maneras de estar preso
La dirección de la mirada

III

Lucas, sus errantes canciones
Lucas, sus pudores
Lucas, sus estudios sobre la sociedad de consumo
Lucas, sus amigos
Lucas, sus lustradas 1940
Lucas, sus regalos de cumpleaños
Lucas, sus métodos de trabajo
Lucas, sus discusiones partidarias
Lucas, sus traumatoterapias
Lucas, sus sonetos
Lucas, sus sueños
Lucas, sus hospitales (II)
Lucas, sus pianistas
Lucas, sus largas marchas

El perseguidor y otros relatos
Prólogo de Nicolás Rosa.


1980

Queremos tanto a Glenda
En estos 10 relatos insuperables hay variantes para todos los paladares de lectura: rituales públicos y privados, pesadillas que surgen a plena luz del día, cruces imperceptibles entre la realidad y la imaginación, humor, violencia y melancolía. Desde la exquisita ambiguedad de "Orientación de los gatos" a la perfecta construcción lógica de "Anillo de Moebius", desfilan los temas que Cortázar ha sabido, como pocos, convertir en literatura de antología: los sueños, los gatos, los cuadros, el tiempo, la música, las infinitas trampas del lenguaje. Y ese sabor persistente e indefinible que, como en toda gran obra, está más allá de toda fórmula. "Queremos tanto a Glenda" es un libro plenamente cortazariano, no sólo por sus temas recurrentes sino por la manera característica de construir las historias, que avanzan en aparente imprecisión, con detallada morosidad, haciéndonos esperar el paso siguiente con anticipada sorpresa: que, cuando llegue, será asombro, no engaño. Es cortazariano también por el empleo de lo trivial como ámbito del misterio; por el uso de lo sentimental, y aun de lo cursi, para elaborar lo fantástico; por el convencimiento que nos deja de que no hay nada más irreal que esa extensión plana que llamamos vida diaria. Cortazariano por esa forma de aceptar con el mismo gesto lo insólito y lo banal, y por ese entender lo fantástico, más que como invención, como descomposición de lo real en sus múltiples espejos y laberintos. Cortazariano, sobre todo, por la evidencia de que no hay lado de acá y lado de allá, sino tiempo; y no sólo en la relación misterio-realidad, sino, lo que es más difícil de admitir, incluso en lo ético.

    I
    Orientación de los gatos
    Queremos tanto a Glenda
    Historia con migalas
    II
    Texto en una libreta
    Recortes de prensa
    Tango de vuelta
    III
    Clone
    Graffiti
    Historias que me cuento
    Anillo de Moebius

Monsieur Lautrec
Contiene dibujos de Hermenegildo Sabat.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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