El
día del canillita comenzó a festejarse el 7 de noviembre de 1947,
en conmemoración a la fecha de muerte de Florencio
Sánchez. Este dramaturgo uruguayo dio origen a esta denominación
en su obra "Canillita".
En ese libro designa así a un chico de piernitas flacas que
vendía diarios.
Hasta hace algún tiempo, no
se editaban ni se vendían diarios ni revistas en este día. Actualmente,
si bien la fecha se sigue celebrando, las publicaciones se venden como
cualquier otro día.
La primera
vez que se escuchó el grito de un vendedor de diarios fue en 1867 cuando
anunciaba: “¡La República! ¡La República!”. Éste era el nombre de
un diario de la época que ideó aquella forma de venta directa. Debido a
su éxito, esta costumbre fue adoptada por otros diarios, creándose así
una nueva fuente de trabajo.