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Después
del 9 de julio

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El día después: 10 de julio
Se realizaron desfiles militares y por la noche se celebró una gran
fiesta a la que concurrieron los congresales, el general Manuel Belgrano y
numerosas damas y caballeros tucumanos. Entre todas las mujeres presentes
se eligió una reina. La corona le tocó a la hermosa rubia Lucía Aráoz, a
la que todos comenzaron a llamar "la rubia de la patria".
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19 de julio: El Acta se modifica
Una vez declarada la independencia de los reyes de España,
circulaba el rumor de que los congresales, influidos por Belgrano y
Pueyrredón, estarían dispuestos a crear una monarquía para luego
ceder la corona a la casa real portuguesa. Los congresales
advirtieron que, de ese modo, se pondría en riesgo la precaria
unidad lograda con la declaración de la Independencia. Por eso el 19
de julio, reunidos en sesión secreta, decidieron modificar el Acta
aprobada el 9, agregando al texto original ("una nación libre e
independiente de los reyes de España y su metrópoli"), la frase: "y
de toda otra dominación extranjera". |
21 de julio: Jura del Acta
El 21 de julio la Independencia fue jurada por los diputados en
presencia del gobernador de Tucumán, funcionarios eclesiásticos, militares
e invitados especiales. La fórmula de juramento fue la siguiente:
¿Juráis por Dios Nuestro Señor y esta señal de cruz,
promover y defender la libertad de las provincias unidas en Sud América,
y su independencia del Rey de España, Fernando VII, sus sucesores y
metrópoli, y toda otra dominación extranjera? ¿Juráis a Dios Nuestro
Señor y prometéis a la patria, el sostén de estos derechos hasta con la
vida, haberes y fama? Si así lo hiciereis Dios os ayude, y si no, El y
la Patria os hagan cargo.
1817-1825
En 1817 el Congreso se
trasladó a Buenos Aires y concluyó su labor en 1820. El 3 de
diciembre de 1817 el Congreso sancionó un Reglamento Provisorio que
ordenaba el flamante Estado con el preámbulo de la Constitución de
1819. En 1819, aprobó la Constitución, que, si bien no establecía
una monarquía, era bastante conservadora. Establecía un Ejecutivo a
cargo de un Director Supremo que duraría cinco años en el cargo y
que sería nombrado en forma indirecta por el Poder Legislativo. Pero
su carácter conservador, sumado a la privación de la calidad
soberana a las provincias mediante el sistema unitario, motivó su
repudio, la disolución del Congreso y la caída del Directorio. Así,
las provincias quedaron como Estados soberanos hasta una nueva y
también fugaz tentativa de organización constitucional, hacia
1825.
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 Reglamento
provisorio
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 Constitución de las Provincias Unidas en Sud
América, 1819 |
La Página del Conocimiento
1819:
Constitución de las Provincias Unidas de Sudamérica.
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1825 - 1853
En 1825 la ley fundamental cambió el nombre de Provincias Unidas de
América del Sur por el de Provincias Unidas del Río de la Plata; y por
fin, la Constitución de 1826 convirtió a las provincias unidas en la
Nación Argentina. En ese mismo momento se producía el desmembramiento de
los territorios que habían sido parte del Virreinato del Río de la Plata,
este proceso se hizo evidente con la sublevación de la Banda Oriental y su
posterior entrega a Brasil. El federalismo logró en parte sus objetivos
con la Constitución de 1853 que, si bien instauró este sistema, no pudo
terminar con los enfrentamientos entre Buenos Aires y las provincias. Lo
cierto es que el poder de Buenos Aires como ciudad puerto y llave maestra
de las exportaciones agropecuarias, base de la economía argentina,
condicionaría la historia del país. |