 Frases
¿Sabe
usted dónde está su hijo en este momento? (Mensaje publicitario oficial,
1976/77)
Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus
colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que
permanecen indiferentes, y finalmente mataremos a los tímidos.
(General
Ibérico Saint Jean. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Mayo de
1977)
Me
estoy probando los pantaloncitos para bañarme en el
Pacífico. (General Luciano Benjamín Menéndez, en obvia provocación a Chile,
1978)
El
Mundial tenemos que jugarlo todos los argentinos. (Slogan Oficial del Mundial
78)
Los
argentinos somos derechos y humanos.
(Leyenda popularizada en una calcomanía
durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos humanos, que
vino en 1979 a constatar la represión ilegal)
La
inflación está muerta.
(Christian Zimmermann, vicepresidente
del Banco Central, 1980)
La
gente nunca tuvo más plata que ahora. (José Martínez de Hoz, en Nueva
York, 1980)
Las
urnas están bien guardadas. (General Leopoldo Galtieri,
1981)
El
que apuesta al dólar pierde. (Lorenzo Sigaut, ministro de
economía, 1981)
No
digo adiós, digo hasta luego. (José Martínez de Hoz, 1981,
cuando dejó el ministerio de Economía)
Si
quieren venir, que vengan. (General Leopoldo Galtieri, en
alusión a los ingleses, 1982)
¡Que
traigan al principito!
(General Mario Menéndez, gobernador
de Malvinas, refiriéndose al príncipe Andrés de Inglaterra, 1982)
Espero ser el último Presidente de facto de la
Argentina. (General Reynaldo Bignone, último presidente de facto,
1983)
Éramos catorce madres. Volvimos a la semana siguiente. Volvíamos
cada semana por novedades a reclamar. Hasta que un día la policía nos dijo
que no podíamos estar reunidas, porque había estado de sitio, y que
debíamos caminar. Ellos nos impulsaron a caminar. -Caminen de a dos...
circulen...- nos gritaban los policías. Nos tomábamos del brazo y
empezábamos a caminar. Llegábamos a la plaza y nos poníamos en marcha para
que la policía no nos corriera. (Revista Paz y Justicia. Enero
1983)
Por
primera vez un tribunal de justicia de un gobierno democrático consigue
sentar en el banquillo de los acusados a los nueve integrantes de las
juntas militares, que se sucedieron en el poder entre 1976 y 1982, tras un
golpe de Estado. Las cabezas visibles de esa dictadura son juzgadas desde
el 22 de abril de 1985. Estamos al frente de un acontecimiento histórico,
que marcará para siempre la vida de la sociedad argentina.
(Diario del
juicio. Ed. Perfil. 1985)
No he
venido a defenderme. Nadie tiene que defenderse por haber ganado una
guerra justa, y la guerra contra el terrorismo subversivo fue una guerra
justa. Sin embargo yo estoy aquí procesado por haber ganado una guerra
justa. (Emilio Massera, en declaraciones del juicio a las juntas,
1985)
No,
no se podía fusilar. Pongamos un número, pongamos cinco mil. La sociedad
argentina no se hubiera bancado los fusilamientos: ayer dos en Buenos
Aires, hoy seis en Córdoba, mañana cuatro en Rosario, y así hasta cinco
mil. No había otra manera. Todos estuvimos de acuerdo en esto. Y el que no
estuvo de acuerdo se fue. ¿Dar a conocer dónde están los restos? ¿Pero,
qué es lo que podemos señalar? ¿En el mar, el Río de la Plata, el
riachuelo? Se pensó, en su momento, dar a conocer las listas. Pero luego
se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no
se pueden responder: quién mató, dónde, cómo. (Declaración de Videla del
libro "El dictador", de María Seoane y Vicente Muleiro)
Señores jueces, quiero utilizar una frase que pertenece ya a
todo el pueblo argentino: Nunca más. (El fiscal Julio César
Strassera en el cierre de su alegato de una semana, el 18 de septiembre de
1985)
La
plaza es el lugar donde se produce el verdadero y único milagro de la
resurrección (...) los primeros pasos tienen mucha profundidad y cuando me
pongo el pañuelo en la casa de las madres, antes de salir para la plaza, y
me lo aprieto fuerte en la barbilla, es un abrazo, el abrazo de los
treinta mil. La plaza es la lucha, la esperanza, los sueños, las ilusiones
y la sangre de los tantos. (Hebe de Bonafini,
Presidenta de las Madres de Plaza de Mayo en Diario Página 12, 26 de junio
de 1996). |