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Educación Artística


El arte ha ocupado y ocupa en la actualidad un importante lugar en la vida de los grupos sociales y en la construcción histórica del pensamiento. Es manifestación, espectáculo, encuentro social, patrimonio cultural, espacio de libertad para el desarrollo de la creatividad, vehículo de emociones y sentimientos, pero también en tanto discurso que contiene una pluralidad de interpretaciones acerca del mundo, constituye un campo de construcción y expresión del pensamiento indispensable para la Sociedad.

La Ley de Educación Nacional Nº 26.206 coloca en un lugar estratégico a la Educación Artística y sus aportes para el Proyecto Político Nacional. En sintonía con ella, el Ministerio de Educación nacional ha promovido la creación de la Coordinación de Educación Artística Nacional, a efectos de promover las políticas educativas que dicha ley plantea, especialmente con relación a la transmisión y producción de conocimiento vinculado al arte y a la cultura.

En el presente, la tradición de la lógica del pensamiento científico –junto con los conocimientos culturales legitimados e incuestionables en tanto contenidos curriculares que de él derivan– resulta insuficiente, o por lo menos parcial, para conocer, abordar o analizar esa composición de elementos de diversa naturaleza que conforman la realidad. Imágenes, sonidos, movimientos, gestos, palabras componen discursos de naturaleza diversa, portadores de múltiples significados y sentidos. El manejo de la metáfora, la pluralidad de lecturas acerca de un mismo hecho, la apropiación de bienes culturales y el desarrollo del pensamiento crítico y divergente son fundamentales a la hora de interpretar y desenvolvernos en la complejidad del mundo  que vivimos.

Por otro lado, el arte pone de manifiesto la cuestión acerca de la diversidad y la divergencia. La competencia interpretativa recorre los procesos de producción y circulación de los discursos socio culturales. Allí, las diferentes formas e instancias de lo artístico dialogan, tensionan, se definen según su lógica singular.

Ahora bien, el arte en tanto generador de discursos polisémicos, nunca es totalmente agotado por las interpretaciones dominantes en una época dada. Al contrario, eludir, ocultar, sugerir, metaforizar es propio del arte. Por tanto, la actitud interpretativa, crítica, atraviesa la totalidad del proceso artístico: desde el momento inicial de la producción de una obra hasta que ésta, una vez materializada, inicia su circulación, el diálogo con el público. En este sentido, el realizador también es un intérprete y un crítico que elige, selecciona los recursos materiales y simbólicos, y los criterios para producir su obra. 

Considerando la gravitación de las ideas de la modernidad en la construcción del pensamiento artístico y en las representaciones sociales que en torno a él, aún hoy se hayan presentes, resulta necesario resaltar que el arte, sus saberes y capacidades, no forman parte de una excentricidad de la razón. El modo de pensar estética y artísticamente - pensamiento por el cual se perciben y se expresan síntesis, diferencias, singularidades e ideas de totalidad - no es exclusivo de algunos pocos elegidos o talentosos sino que es parte de una cualidad humana que necesariamente requiere ser desarrollada en todos los sujetos.

En este sentido, el arte es considerado un campo fundamental de conocimiento en tanto portador y productor de sentidos sociales y culturales que se expresan en distintos formatos simbólicos estéticamente comunicables, denomidados lenguajes artísticos. Entre ellos, pueden mencionarse –considerando los desarrollos históricos y las presencias contemporáneas–: música, plástica, teatro, danza, literatura, lenguajes audiovisual y multimedial.

 

El campo de la Educación Artística coloca, entonces, su atención en los procesos de interpretación estético artística.  Esta última incluye saberes vinculados al desarrollo del pensamiento divergente y creativo y al desarrollo  de las capacidades espacio – temporales y de abstracción, entre otras.
Pero, fundamentalmente se emparenta con los saberes y capacidades específicas afines a la experiencia artística, es decir a la alfabetización de los lenguajes artísticos, a los procesos de producción y a los de análisis crítico relacionados con la  contextualización socio – cultural.  Estas cuestiones suponen el aprendizaje de saberes específicos que no son abordados por otros campos disciplinares y que resultan fundamentales en la actuación ciudadana y en la formación artístico y cultural profesional.  
Es en parte por estas razones que la Educación Artística se presenta como un campo clave de conocimiento a ser considerado por las políticas públicas sociales, culturales, educativas y productivas en la actualidad.

La Educación Artística resulta entonces estratégica, como espacio curricular imprescindible en la educación obligatoria y común de nuestro país, para la distribución democrática de bienes materiales y simbólicos, y para la construcción de la identidad social y política. Esto es, para la formación de sujetos capaces de interpretar la realidad socio histórica con un pensamiento crítico y de operar sobre ella, soberana y comprometidamente, con el conjunto, para transformarla.

 

Tres ejes prioritarios de la Educación Artística

1-La Educación Artística General en la Educación Común y Obligatoria: su principal desafío plantea la transmisión de saberes y el desarrollo de las capacidades vinculadas al arte y a la cultura, vinculados a sus diferentes lenguajes - Música, Artes Visuales, Plástica, Teatro y Danzas, incluyendo gradualmente otros lenguajes y especialidades actuales, tales como el lenguaje audiovisual -, en pos de la interpretación crítica de los discursos en la contemporaneidad, cuestión primordial para la construcción de la identidad y de la soberanía. Su función resulta imprescindible para el logro de objetivos educativo – estratégicos: la inclusión social, la construcción de ciudadanía y su participación, el desarrollo del pensamiento divergente y la vinculación con el mundo del trabajo.
Cabe mencionar que los saberes y capacidades relacionados con cada lenguaje artístico no son transferibles de uno a otro. Aún cuando se reconozca un tronco común de conocimiento artístico compartido, vinculado a la capacidad metafórica y a la competencia interpretativa, los lenguajes artísticos expresan campos disciplinares específicos, con procedimientos, técnicas y saberes propios que no son intercambiables y que resultan sustantivos para una plena actuación en sociedad.

2-La Educación Artística Específica, de Formación Profesional Media y Superior: además de contribuir a la construcción ciudadana, su principal desafío consiste en la formación de artistas y docentes –en tanto sujetos políticos, comprometidos con sus realidades locales, regionales y nacionales. Tal desafío persigue la incorporación efectiva, como política pública de estado, de la producción artístico –cultural local y regional dentro del proyecto socio– económico del país. Esto supone articular las instancias formativas con las productivas, de distribución y circulación de los bienes culturales; todos ellos constituyentes y constructores de la identidad, y al mismo tiempo generadores de crecimiento socio – económico con justicia social.

3-Arte, Educación y Cultura: su principal desafío se centra en generar y articular políticas públicas para la promoción, el intercambio, la comunicación y el conocimiento de las distintas culturas identitarias de los grupos sociales y sus realidades locales, regionales y provinciales. Ello implica garantizar las posibilidades de acceso y participación de los mismos en programas de inclusión social y educativa, de extensión y difusión cultural, como así también de promoción de emprendimientos productivos artístico culturales.

Actividades anteriores
Unidad de Arte, Cultura y Pedagogía (2006-2007)
La percepción de una obra de arte, tanto como su producción, implica la deconstrucción y construcción del mundo a partir de elementos conocidos y desconocidos. La experiencia artística es en sí un estímulo que provoca la apertura hacia una consciencia diferente, hacia nuevos modos de pensar, donde intervienen lo lúdico, la creatividad, y donde la disciplina adquiere una significativa importancia. Ampliar

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