Introducción

El presente documento constituye el Acuerdo Marco de la Educación de Jóvenes y Adultos con el fin de transformar esta educación, garantizada en el artículo 30 de la Ley Federal de Educación N 24.195, a las necesidades del siglo XXI y articularla al conjunto de las transformaciones educativas que tienen lugar en el marco de la aplicación de la misma Ley.

Adopta la definición de régimen como el modo en que se rige una forma de organizar un conjunto de ofertas específicas. Asimismo el aprovechamiento de las mismas, y su articulación con otras cuando ese conjunto está destinado a un grupo de personas o a un tipo de educación que exige adaptaciones respecto del denominado sistema regular de enseñanza.

Este documento parte de la definición de la educación de adultos tomada de la Declaración de Hamburgo que la Argentina suscribió en 1997. "Por educación de adultos se entiende el conjunto de procesos de aprendizaje, formal o no, gracias al cual las personas cuyo entorno social considera adultos, desarrollan sus capacidades, enriquecen sus conocimientos y mejoran sus competencias técnicas o profesionales o las reorientan a fin de atender sus propias necesidades y las de la sociedad." La educación de adultos es concebida en consecuencia, como educación durante toda la vida.

A continuación se presentan principios y criterios generales y específicos para la transformación de la oferta necesaria para que los jóvenes y los adultos tengan mayores y mejores oportunidades de completar su educación general y de acceder a una formación técnico-profesional pertinente y de calidad.

Se presentan también estrategias para la transición desde el actual régimen de educación de adultos y servicios de educación técnico-profesional hacia una nueva concepción de educación de los jóvenes y adultos.

  1. Principios y Criterios generales para un nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos

Este documento asume como punto de partida los siguientes principios y criterios generales.

1.1. El derecho de todas las personas a una educación de calidad acorde con las transformaciones del mundo contemporáneo

La igualdad de oportunidades en la educación de jóvenes y adultos debe garantizar el acceso de la población a niveles formativos básicos, validados desde las perspectivas de las necesidades sociales, de participación ciudadana, económica y del avance científico y tecnológico orientados a hacer realidad el derecho a la educación de todos y a mejorar la capacidad de intervención activa en la sociedad.

La Ley Federal de Educación reconoce esta situación y establece en consecuencia el concepto de educación continua y permanente como principio orientador de las políticas educativas. Este concepto se basa en la necesidad cada vez más evidente de ofrecer a jóvenes y adultos nuevas oportunidades que les permitan incrementar sus posibilidades frente a las cambiantes condiciones de la sociedad actual.

El Estado Nacional, Provincial y de la Ciudad de Buenos Aires, garantizarán este derecho -acceso, permanencia y egreso de la población a niveles formativos básicos-mediante la creación y el sostenimiento de los servicios necesarios, con el mismo nivel de calidad que en otras ofertas educativas del sistema, como así también promoviendo acciones intersectoriales.

La educación de jóvenes y adultos debe atender las múltiples y variadas necesidades educativas priorizando la atención de los sectores sociales que se encuentran en contextos más vulnerables.

El criterio de transformar el régimen de educación de adultos para garantizar el derecho de todas las personas a una educación acorde con los desafíos del siglo XXI requiere ampliar los alcances de la educación para todos, mejorando la calidad y diversificando la oferta en función de las necesidades presentes y futuras.

1.2. La necesidad de aprendizaje durante toda la vida

Las profundas transformaciones sociales, culturales, científicas, tecnológicas y económicas que tienen lugar en el mundo contemporáneo obligan a otorgar a la educación general y a la formación técnico-profesional de los jóvenes y adultos, el carácter de instrumentos estratégicos para el mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

En un mundo fuertemente cambiante como el actual, las personas necesitan y requieren oportunidades de aprendizaje durante toda la vida, que les permitan desarrollar sus competencias para la gestación de su propio proyecto de vida, su permanente enriquecimiento como ciudadanos y ciudadanas, y la adquisición, mejoramiento o reconversión de capacidades profesionales.

Este criterio de aprendizaje permanente debe asumir las necesidades y proyectos que las personas definen en distintas etapas de su vida y las oportunidades que encuentran para adquirir o fortalecer conocimientos, saberes y competencias.

1.3. La autonomía de las personas en la organización y gestión de sus proyectos de aprendizaje

Los destinatarios de la educación de jóvenes y adultos son aquellas personas que desean seguir estudiando para fortalecer su educación general u obtener nuevas certificaciones, formación o reconversión laboral. Los destinatarios son personas de 16 años y más que no completaron la educación general básica y de 18 años y más cualquiera sea su escolaridad.

El régimen de educación de jóvenes y adultos concebido como educación durante toda la vida debe favorecer y fortalecer la autonomía personal en la gestión de trayectorias de aprendizajes ofreciendo alternativas curriculares e institucionales con opciones pertinentes, adecuadas y comprensibles para sus destinatarios.

La existencia de una variedad de oportunidades de aprendizaje y formación permitirá a las personas ejercer su autonomía a través de la organización de sus propios itinerarios formativos, tomando en cuenta sus motivaciones, capacidades, saberes previos y proyectos futuros.

1.4. La identidad, complementariedad y articulación de la educación general y de la formación técnico-profesional

Los jóvenes y adultos podrán organizar sus propios itinerarios recurriendo a prestaciones de educación general o de formación técnico-profesional, a prestaciones de los dos tipos en forma combinada o a una prestación integrada que garantice ambas.

Numerosos proyectos de formación técnico-profesional se pueden encarar adecuadamente si se los concibe también como emprendimientos orientados a fortalecer la formación general.

En consecuencia el régimen de educación de jóvenes y adultos concebido como educación durante toda la vida promueve la articulación y la integración de las ofertas de educación general y de formación técnico-profesional.

2. Criterios específicos para la transformación del régimen de educación de

jóvenes y adultos hacia un régimen de educación durante toda la vida

Este documento establece, como punto de partida para la transformación de la actual educación de adultos hacia una educación durante toda la vida, cuatro criterios específicos.

2.1. La aceptación y la promoción de la existencia de una multiplicidad de ámbitos y alternativas para la formación general y la formación técnico-profesional de jóvenes y adultos

El nuevo régimen para la educación de jóvenes y adultos en el marco de una concepción de educación durante toda la vida reconoce que los aprendizajes no sólo se organizan y desarrollan en ámbitos educativos formales sino también en ámbitos menos formalizados tales como el hogar, el lugar de trabajo o distintas instituciones comunitarias, ofreciendo a la vez alternativas presenciales, semipresenciales y a distancia.

El reconocimiento de que el aprendizaje tiene lugar en una pluralidad de ámbitos, incentiva la creación de un régimen que conciba a todas las ofertas para los jóvenes y adultos como un continuo de prestaciones y facilite la acreditación y su certificación utilizando todas las alternativas y su aprovechamiento desde una visión sistémica que enfatice y promueva su articulación.

2.2. El involucramiento de una multiplicidad de actores en la educación de los jóvenes y de los adultos

El nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos reconoce la necesidad de la participación y el compromiso conjunto del estado nacional, los estados provinciales, las municipalidades, las organizaciones del trabajo, las empresas y las asociaciones comunitarias, culturales y religiosas en la organización de oportunidades de educación general y de formación técnico-profesional.

2.3. Apoyo y orientación

Las autoridades nacionales y provinciales promoverán el ejercicio de la función de apoyo y orientación para asistir a los jóvenes y adultos en el diseño de sus propios itinerarios educativos, brindando un amplio espectro informativo sobre las ofertas educativas disponibles.

Estas funciones de apoyo y orientación se podrán desarrollar en instituciones que brinden ofertas de educación básica, polimodal y técnico-profesional y en otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

2.4. Promoción de la oferta y la reorganización de las prestaciones

Para transformar la educación de adultos y articularla con la formación técnico-profesional es imprescindible avanzar en la construcción de una nómina de las diferentes ofertas o prestaciones que existen en el país y que hayan sido acreditadas ante el Ministerio de Cultura y Educación, organizándola de acuerdo con criterios unificados, presentándola por localidad, municipio, provincia y región.

La confección de esta nómina facilitará la visualización de las ofertas educativas con el propósito de evitar vacíos y yuxtaposiciones para una mejor atención de las necesidades y demandas de cada zona.

3. Criterios para la organización curricular e institucional de las ofertas de la educación de jóvenes y adultos concebidas como continuo de prestaciones durante toda la vida

La organización de las experiencias formativas por parte de las instituciones se regirá por los siguientes criterios

3.1. Apertura y flexibilidad

En todos los casos el continuo de prestaciones se organizará en forma abierta y flexible, de modo tal que los jóvenes y adultos puedan iniciar, discontinuar y retomar su propio itinerario formativo de acuerdo con sus posibilidades y necesidades, sin estar obligados a un régimen de cursado en años lectivos completos y consecutivos ni al cumplimiento de más correlatividades que las estrictamente indispensables para un mejor aprovechamiento de los procesos de aprendizaje.

Las prestaciones para la educación de jóvenes y adultos concebida como educación durante toda la vida podrán tener diversas estructuras curriculares - sobre la base de los CBC - siempre que garanticen una forma de presentar las experiencias formativas con criterios apropiados para favorecer la gestión de los propios procesos de aprendizaje de los destinatarios.

3.2. Énfasis en la formación integral

El continuo de prestaciones para jóvenes y adultos se orientará hacia la formación de un saber integral apuntando al desarrollo de competencias alcanzadas a través de la adquisición de los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales aprobados por el Consejo Federal de Cultura y Educación para la Educación General Básica y la Educación Polimodal.

Las ofertas incluirán un conjunto de contenidos relevantes de la ciencia, la tecnología y la cultura contemporáneas en consonancia con los contextos de vida y aprendizaje de los destinatarios.

3.3. Combinación de ofertas de diferente permanencia en el tiempo

Progresivamente las ofertas se reorganizarán en función de: horarios flexibles, traslado de sedes, cambio de las ofertas, para adecuarse a las necesidades y demandas de la comunidad y a los cambios en los escenarios provinciales, nacionales y supranacionales.

4. Estrategias para la transición hacia un nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos concebido como régimen de promoción de la educación

durante toda la vida

La transformación del actual régimen hacia el nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos concebido como educación durante toda la vida implica un proceso gradual y progresivo tanto a nivel nacional, como provincial y de cada una de las instituciones en condiciones de ofrecer servicios o prestaciones de educación general y de formación técnico-profesional para los jóvenes y los adultos.

4.1. Estrategias de orden nacional

  • El Estado Nacional garantizará políticas y marcos normativos orientados a la transformación del régimen de educación de adultos concebida como una educación durante toda la vida.
  • Promoverá la elaboración de materiales curriculares para la educación de jóvenes y adultos garantizando su compatibilización en todo el territorio de la República Argentina.
  • Favorecerá la puesta en práctica de estructuras curriculares modulares, metodologías a distancia, integraciones entre la formación general y la formación técnico-profesional.
  • Promoverá en todas las provincias las ofertas de educación de jóvenes y adultos que desarrollen metodologías innovadoras. Asimismo apoyará la articulación con otros ministerios y organismos del Estado y entre actores que deseen involucrarse en la prestación.

4.2. Estrategias de orden provincial

Las autoridades provinciales podrán avanzar hacia la gestación del nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos en el marco de una educación durante toda la vida a través de las siguientes líneas de acción:

  • Reformulación de las estructuras de administración y gestión a nivel provincial y de la Ciudad de Buenos Aires que posibilite una coordinación/dirección específica para todos los niveles de la educación de jóvenes y adultos.
  • Elaboración de lineamientos curriculares y materiales para los servicios y programas de educación general y de formación técnico-profesional para los jóvenes y adultos respetando las características de los destinatarios y de los oferentes.
  • Definición de las ofertas de los Trayectos Técnico-Profesionales abiertas a los jóvenes y adultos en consonancia con los requerimientos de acceso y avance previstos en los documentos base aprobados por el Consejo Federal de Cultura y Educación.
  • Planificación estratégica integral del continuo de prestaciones educativas para la atención de las necesidades y demandas de educación de jóvenes y adultos que contemplen ofertas de educación formal y no formal.
  • Otorgamiento de autonomía progresiva a las instituciones para que actualicen sus propuestas de acuerdo con los criterios previstos en las estrategias de orden institucional.
  • Adopción de formas de evaluación, acreditación y promoción por asignaturas, módulos o proyectos, que permitan a los jóvenes y adultos avanzar de acuerdo con su ritmo en distintos ámbitos de formación.
  • Organización y puesta en funcionamiento de la función de apoyo y orientación para la promoción de esta educación.
  • Organización y difusión pública de una nómina local, provincial y regional de las ofertas disponibles para la educación de los jóvenes y los adultos y acreditadas ante el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación.
  • Generación de estrategias conjuntas con los niveles de educación común a fin de garantizar que los púberes y adolescentes tengan cabida en el sistema regular. Mientras tanto se debe atender a estos tramos de edad a través de estrategias apropiadas de las instituciones a las que concurren.

4.3. Estrategias de orden institucional

Las instituciones de educación de adultos y de formación técnico-profesional podrán comenzar su transformación generando condiciones para participar del nuevo régimen de educación de jóvenes y adultos, entendido como educación durante toda la vida. Entre otras estrategias podrán tener en cuenta las siguientes:

  • Diseño, ejecución, seguimiento y evaluación del Proyecto Educativo Institucional en articulación con la comunidad, sus organizaciones (sociedades de fomento, gremios, otros prestadores) priorizando la atención a las poblaciones vulnerables, a la condición de los adultos estudiantes y al desarrollo de proyectos innovadores específicos para la articulación de las ofertas de educación general con las ofertas de capacitación técnico-profesional de su área de influencia.
  • Participación del estudiante, las instituciones y/o sectores de la comunidad en el diseño del Proyecto Educativo Institucional, su seguimiento y evaluación.
  • Adopción de una estructura curricular flexible, que combine las materias o asignaturas, con módulos, proyectos, laboratorios o talleres.
  • Reorganización del uso del tiempo, el espacio y la conformación de los grupos de trabajo de acuerdo con las necesidades de los estudiantes y al mejor aprovechamiento de los recursos disponibles en la propia institución y en la comunidad.
  • Generar espacios y estrategias institucionales para la reflexión sobre la práctica, captación de matrícula, diseño, seguimiento, evaluación de proyectos, elaboración de material didáctico.

5. Formación Docente Continua

Para desempeñarse en el régimen de educación de jóvenes y adultos, los docentes deberán haber obtenido el título que corresponde para el nivel en el cual vayan a ejercer y acreditar la formación docente especializada para la educación de jóvenes y adultos.

Asimismo habrá ofertas de capacitación para los docentes en ejercicio, vinculadas con los aspectos de la transformación de la educación de jóvenes y adultos en el marco de una educación durante toda la vida y a una actualización profesional en las diversas áreas.

En su oportunidad se acordará el tipo de ofertas de formación docente y los contenidos básicos comunes o los contenidos mínimos correspondientes.

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